El jefe de Estado estadounidense pidió que no se “abandone” la idea de una paz israelo-palestina, pero reconoció que el terreno para las negociaciones no se encontraba “fértil”.
La situación ha sido blanco de criticas para la comunidad internacional por lo que se considera como el gatillo fácil de los israelís para ejecutar a menores de edad. Los hechos registrados las últimas semanas vinculan incluso a fuerzas armadas que impidieron el acceso de una ambulancia para socorrer a un adolescente que luego falleció producto de los disparos y la falta de asistencia médica.
El presidente de Estados Unidos también ordenó que la embajada estadounidense se traslade de Tel Aviv a Jerusalén, en una decisión que invalida décadas de diplomacia internacional y que podría derivar en una escalada de violencia.
El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu señaló que responderán con mano dura al ataque ocurrido este martes y culpó a Hamas y la Yihad Islámica. El presidente palestino, Mahmoud Abbas, por su parte, condenó el atentado y llamó a terminar con el ciclo de violencia en la zona. Si bien, Hamas no se atribuyó la autoría del ataque, elogió a quienes lo llevaron a cabo.