El Movimiento Socio Ambiental del Valle del Huasco reiteró su preocupación por la eventual contaminación de las capas subterráneas producto de la gran cantidad de fosas con cerdos muertos de la planta faenadora de Agrosuper, que fue clausurada. Los habitantes, junto al alcalde de Freirina, critican al Gobierno por su inacción frente a una inminente crisis sanitaria y medioambiental en la zona.
Los ciudadanos del norte afirmaron que siguen preocupados por la contaminación del agua potable con arsénico y denunciaron falta de respuestas por parte de la Superintendencia de Servicios Sanitarios. Mientras, en todo el país se articulan organizaciones que luchan por la defensa de las aguas, a las puertas de la gran movilización convocada para el próximo lunes 22 de abril.
Sigue escalando la polémica por los altos niveles de arsénico que se detectaron en las aguas de Lampa y de nueve localidades del norte del país. Mientras las autoridades insisten en que “no hay riesgos para la salud humana”, especialistas desmienten sus dichos, y autoridades locales realizan mediciones independientes en medio de un clima de desconfianza hacia los organismos sanitarios.
Este sábado 16 de marzo se realizará una consulta ciudadana en Hualpén, en la región del Biobío, donde se decidirá si los ciudadanos quieren ser relocalizados, frente a la contaminación que produce la planta refinadora de petróleo de ENAP en la zona. Esto después de varios años enfrentando distintos conflictos ambientales como la presencia de nueves de polvo de carbón y malos olores.
Este miércoles los representantes de la comunidad de Valle Grande de Lampa, Juan Uribe y Bernardino Henríquez, junto al toxicólogo de la Universidad de Chile, el doctor Andrei Tchernichin, acompañados del senador PPD, Guido Girardi y el diputado Gabriel Silber anunciaron que van a presentar una denuncia penal. Además, los delegados de la comunidad informaron […]
Según afirman vecinos, distintas organizaciones ambientales y representantes de los pueblos indígenas del sector, el proyecto podría contaminar las aguas del río Lluta, poniendo en riesgo a la población y su modelo se subsistencia.
A una semana de que se conociera el alto índice de arsénico en el agua que consumen en Iquique y Alto Hospicio, se conoció un informe de la a Superintendencia de Servicios Sanitarios donde se detecta que nueve localidades de Chile no cumplen con las normas de calidad, mostrando gran cantidad del tóxico en sus aguas. Sobre esto se refirieron organizaciones ciudadanas del sector y especialistas, quienes apuntaron a la necesidad de que el gobierno exija a las empresas que cumplan la normativa.
De esta forma, queda paralizado el proyecto que había obtenido el visto bueno del Comité de Ministros en diciembre pasado, pese al informe de la Comisión de Evaluación Ambiental que había rechazado la iniciativa energética, que busca emplazarse en una zona “latente” por contaminación.
El proyecto minero Pascualama, de la empresa canadiense Barrick Gold, fue nuevamente cuestionado por organizaciones de la tercera región, esta vez por robo de agua del Río Estrecho, las que estarían siendo desviadas a las piscinas de sus instalaciones. Con este nuevo antecedente, exigen la revocación del permiso ambiental.
Diversas organizaciones sociales, vecinales y comunales de la ciudad de Coronel, realizaron una marcha en rechazo a la Termoeléctrica Bocamina II, la cual ha provocado daños irreversibles en la flora y fauna marina, además de miles de trabajadores sin empleo. Si bien la termoeléctrica, perteneciente a Endesa S.A., legalmente debiera estar en un receso producto de las judicializaciones y recursos interpuestos por la ciudadanía, según los dirigentes se encontraría en pleno ejercicio de sus faenas.