Seis años después del estallido social, el debate sobre su significado sigue abierto. Mientras persisten las divisiones políticas y las deudas con las víctimas, el país busca comprender un pasado que aún está presente.
De acuerdo a la organización de víctimas, la decisión del joven estuvo motivada por una “enorme carga de frustración ante el abandono del Estado”. En tanto, desde Amnistía Internacional, aseguraron que efectivamente hay una deuda.
El hombre se quitó la vida hace algunos días en medio de la espera de justicia y de atención por parte de los organismos correspondientes a raíz del disparo de una bomba lacrimógena. Había perdido un ojo y parte del cráneo.