El Gobierno de Cuba indultó a 2.010 presos por Semana Santa, un gesto soberano en medio de diálogos con la administración de Donald Trump y la crisis energética en la isla.
En medio de una creciente presión de Estados Unidos, la isla enfrenta una crisis total tras el colapso eléctrico. La crisis humanitaria revela cómo la asfixia económica se usa como herramienta política, tensionando la estabilidad regional.
El diálogo ha estado orientado a «buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones», precisó Díaz-Canel. Según Washington, Cuba representa una «amenaza excepcional».
En el marco de la cumbre «Shield of the Americas», el presidente electo de Chile endureció su discurso contra los regímenes de la región y abogó por una intervención coordinada para frenar la migración forzada y el crimen transnacional.
El gobierno cubano aseguró que sus agentes mataron a 4 de los tripulantes y acusó un intento de «infiltración con fines terroristas». EE.UU anunció que responderá «en consecuencia».
El editor de La Joven Cuba advirtió que el país enfrenta una “policrisis” estructural desde 2019, agravada hoy por un “bloqueo naval” de petróleo. Criticó a su vez la lentitud burocrática y llamó a reformas políticas urgentes.
El mandatario ruso reafirmó el respaldo histórico de Moscú a La Habana y destacó el carácter “especial” de la relación bilateral, mientras el canciller Bruno Rodríguez agradeció el apoyo frente al bloqueo y al cerco energético que afectan a la isla.
La misiva aborda las actuales tensiones internacionales y expresa la preocupación de Chile por las condiciones de vida de la población, señalando que adiquirió una dimensión humanitaria alarmante.
El doctor en Estudios Americanos aseguró que la aspiración de EE.UU. es más bien ideológica y que “Cuba jamás ha representado una amenaza” para dicho país. Por lo tanto, una negociación entre ambos gobiernos “no va a permitir nada”.
La isla enfrenta una gravisima crisis energética, tras el fin del suministro de petróleo desde Venezuela. El presidente de Estados Unidos aseguró, sobre la escasez de combustible, que es «una amenaza humanitaria».
Estados Unidos endureció su presión sobre Cuba con un cerco energético que profundiza la crisis. Washington lo justifica como vía para un cambio político, pero aumentan las críticas por su impacto humanitario.
El Ministerio de Salud advirtió dificultades en exámenes prenatales, acceso a medicamentos e insumos, y anunció medidas para preservar los servicios esenciales en medio de la crisis derivada de las sanciones estadounidenses.
El analista internacional advirtió que la isla enfrenta su peor escenario desde 1962 y defendió el envío de suministros como un imperativo moral, desmarcado de fines políticos.
A semanas del cambio de mando, el Ejecutivo enfrenta críticas por la ayuda a Cuba y errores en liberaciones, mientras espera cerrar acuerdos legislativos en Sala Cuna, fin al CAE y Ley de Incendios.
El exembajador criticó la politización del debate y recordó la solidaridad cubana tras el terremoto de 2010 en Chile, llamando a abordar el tema desde una mirada estratégica y humanitaria.
El excanciller defendió la solidaridad que debe primar con la población afectada por la crisis y propuso incluso impulsar iniciativas ciudadanas y sociales junto a las eventuales acciones del Gobierno.
El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, ratificó desde La Moneda que el apoyo se concretará en los próximos días y subrayó que responde a la “dramática situación” que vive la isla, más allá de consideraciones políticas.