Una delegación del gobierno talibán, incluyendo al ministro de Defensa, viajó a Doha, Catar, para negociar con Pakistán, el cual acusa a Kabul de albergar militantes que atacan su frontera. El cese al fuego de 48 horas expiró el viernes por la noche.
La medida deja a un millón de personas atrapadas en una crisis humanitaria extrema, mientras que el ataque a negociadores en Doha, la capital de Catar, paraliza por completo las conversaciones de paz y supone una escalada sin precedentes.
La mejor nadadora chilena de la historia manifestó su disconformidad, pues aseguró que su entrenamiento apuntaba a un mejor desempeño.
En un intenso partido la dupla nacional perdió en tres sets ante el binomio brasileño compuesto por George y André. Este sábado los chilenos buscarán su primera victoria en Qatar ante Italia.
Sorpresa: el gobierno de Afganistán ha ofrecido al Talibán repartirse el poder a cambio de poner fin a la violencia que azota al país. La causa: el avance arrollador de los insurgentes islámicos ultraradicales que este jueves ocuparon la ciudad de Ghazni, a sólo 150 kilómetros al suroeste de Kabul, décima capital provincial que cae en sus manos en una semana. El ofrecimiento fue hecho en Doha, Qatar, donde ambos bandos participan en unas conversaciones de paz hasta ahora infructuosas.
Organizado por Catar y Alemania, el encuentro, que comenzó el domingo y debe concluir este lunes, coincide con la voluntad de Estados Unidos de retirarse de Afganistán tras 18 años de intervención militar, la guerra más larga de su historia.