La campaña de la ONG Leasur acusa la inconstitucionalidad en la que caen los procesos eleccionarios chilenos al privar del derecho a voto a quienes no se encuentren condenados a pena aflictiva. “En Chile ningún preso puede votar, independiente de su condición”, subrayan.
Como dice el bolero, lo importante es “saber llegar” a ese edén de posibilidades que se ofrece para convertirse en moradores de La Moneda, del Poder Legislativo o del llamado poder comunal. Esto es, sueldos que suelen multiplicar por 30 o 40 veces el salario mínimo o abundantes y discrecionales recursos para contratar asesorías. Al mismo tiempo que cobrarle a los empresarios por las leyes que dictan en su favor.
El próximo 15 de octubre se celebrarán elecciones regionales en Venezuela. En los comicios, se elegirán a los gobernadores que acompañarán al gobierno de Maduro.
Si usted hace una revisión de esa enorme cantidad de candidatos inscritos (más de mil, sin contar los candidatos a Cores) podrá comprobar fácilmente cómo la mayoría de ellos nada o muy poco tiene que ver con los distritos o circunscripciones por los cuales serán postulados. Total desprecio, en resumen, por los habitantes y ciudadanos del país, pero también por las asambleas partidarias, los dirigentes zonales y los intereses específicos de nuestra larga y heterogénea geografía. Total desprecio por ese imperativo democrático de representar al pueblo y servir al país.
Lista única en Chile Vamos, la Nueva Mayoría por separado, el Frente Amplio por subpactos y otros bloques conformados para esta competencia, protagonizarán el enfrentamiento en las urnas el próximo 19 de noviembre.
En el periodismo muchas veces estamos obligados a decir y escribir lo que no nos gustaría reconocer. Ocurre, generalmente después de las elecciones, en el momento que todos los candidatos discurren toda clase de argumentos para reconocerse como ganadores, cuando en realidad las cifras siempre nos señalan que hay quienes triunfan y pierden. En este […]
El presidente francés arrasó en la segunda vuelta de los comicios legislativos celebrados este domingo en una jornada donde la mayoría de los electores evitó desplazarse para votar
La profunda crisis de representación y desafección hacia la política, y los altos niveles de centralismo, tanto, territorial como económico y político, no han sido suficientes para que la clase política contribuya a revertir esta situación a través de la agenda de descentralización que se tramita en el Parlamento. Por el contrario, hasta el momento se han impuesto las disputas y los cálculos políticos que han dilatado este histórico anhelo de las regiones.
Las organizaciones presentaron una acción con el objetivo de anular las elecciones que se realizaron este martes y que dio por ganadora a la dirigenta Bárbara Figueroa.
Sin la participación de organizaciones importantes como el Colegio de Profesores, se desarrolló la nueva elección al interior de la Central Unitaria de Trabajadores. La votación dio como resultado el triunfo de la lista comandada por la actual presidenta de la Central.
Al observar más de cerca las encuestas y la correlación de las actuales fuerzas políticas chilenas, emerge un cuadro contra-intuitivo: el candidato derechista de Chile Vamos está más cerca de perder en las urnas, incluyendo las primarias, que de volver a La Moneda.
La región será una de las más disputadas en el escenario de elecciones senatoriales. La mayoría de los parlamentarios actuales irán a la reelección, pero la incertidumbre se abre cuando la Nueva Mayoría aún no decide la conformación de su lista y cuando se inaugura un sistema que abre un cupo extra.
Un complejo panorama electoral se vislumbra en las colectividades del oficialismo. Según distintos análisis, luego del quiebre en la Nueva Mayoría, ambas partes –DC y guilleristas- corren el riesgo de ver reducida su cantidad de senadores y diputados, tomando en cuenta además la irrupción del Frente Amplio. En ese contexto, las negociaciones que realicen los partidos del bloque con otras fuerzas políticas podrían ser claves para un triunfo electoral de la centro-izquierda.
Un grupo de diputados oficialistas solicitó resolver la situación en el próximo Comité Político, mientras los senadores sugirieron revisar las diferencias en la comisión mixta.
El organismo eleccionario ordenó que se realicen nuevos comicios, pero esta vez, apegados a la legalidad y a las normas estatutarias que rigen a la Central Unitaria de Trabajadores.
Varios dirigentes, que en un minuto sonaron como cartas seguras del conglomerado, no estarán compitiendo con Beatriz Sánchez y Alberto Mayol. Las razones son múltiples, sin embargo, pese a que los reclamos y campañas se diluyeron, los frente amplistas destacan la experiencia conseguida.
La única preocupación de los dos principales conglomerados políticos del país es obtener el mejor resultado electoral para mantenerse en el poder. En esa ecuación, la ciudadanía no es una variable determinante.