La exministra advirtió que los extranjeros que se registraron de buena fe ante el Estado podrían ser los primeros afectados por el plan de deportaciones masivas del nuevo gobierno.
La experta de la U. de Chile criticó las soluciones simplistas que dominan el debate electoral, argumentando que medidas como las expulsiones o los empadronamientos son insuficientes si no abordan las causas estructurales de la situación migratoria.
El director del Servicio de Migraciones abordó la entrada en vigencia de la Política Nacional de Migraciones del Gobierno, así como las estimaciones de extranjeros residentes en Chile, los que alcanzaron más de un millón seiscientas mil personas.