Los datos de la Encuesta Nacional de Victimización por Violencia Intrafamiliar y Delitos Sexuales arrojaron que 3 de cada 10 mujeres chilenas sufre algún tipo de violencia en su contra. En niños, la cifra no es mucho más alentadora. Los números ponen a Chile en una de las peores calificaciones del OCDE en cuanto a violencia y abuso sexual, números que no sorprenden a las organizaciones, quienes sostienen que el cambio debe ser cultural.
En un segundo juicio, el Tribunal Oral en lo Penal de Puente Alto absolvió de manera definitiva a Karina Sepúlveda de los cargos que se le imputaban luego de matar en el año 2011 a su pareja, quien la sometió a maltratos durante 18 años. Organizaciones de defensa de los derechos de la mujer, celebraron el fallo por la jurisprudencia que sienta y emplazan al Estado por la falta de políticas públicas para la prevención de la violencia.
Un informe de Fiscalía reveló que, entre los años 2007 y 2011, 273 mujeres fueron víctimas de femicidio. El estudio destacó que el 2012 hubo una drástica disminución de este tipo de crímenes respecto del año anterior, pasando de 40 a 34. Sin embargo, organizaciones de mujeres critican el carácter meramente cuantitativo del estudio e incluso cuestionan sus cifras.
Esta semana, el Ejecutivo ha entregado cifras relacionadas con los casos de femicidio en Chile. El Servicio Nacional de la Mujer informó que se dio una baja de un 38 por ciento en la lista de víctimas de este delito. En medio de los aplausos ante este nuevo balance y la polémica por las cifras entregadas por una campaña de la ONU en Chile, organizaciones advierten que esta forma “sistemática” de violencia hacia las mujeres va más allá de los números.