Luego de que la OCDE rebajara la expectativa de crecimiento de Chile para el año 2019 de un 3,7 por ciento a un 3,2 por ciento, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, indicó que la caída se debe, principalmente, a la guerra comercial que mantiene Estados Unidos con China.
El economista, ex gerente general de la Asociación de Bancos de Chile y académico de la Universidad de Chile abordó, en nuestro programa Radioanálisis, la guerra comercial y negociaciones entre Estados Unidos y China.
En marzo, se inició la escalada de agresiones comerciales entre EEUU y China, con la imposición americana de aranceles a las importaciones de paneles solares y lavadoras chinas. Esto inició un conflicto con retaliaciones de aranceles. Para el cierre del año, dicha guerra acumula un saldo con un valor estimado de $363 mil millones de dólares, con aranceles a más de 13 mil productos.
El volumen de bienes afectados por aranceles de ambos lados del océano Pacifico ha hecho que la concentración en la guerra comercial haya sido la que mandaba el sentido común: los aranceles. Como dicen en México, “apareció el peine”. El tema real de fondo es quién controla las nuevas tecnologías de la información, más allá […]
Después de varias idas y venidas, finalmente Donald Trump y Xi Jinping acordaron una suspensión al conflicto, resultado de una “exitosa” reunión. El país del norte decidió suspender “por 90 días” la aplicación de nuevos aranceles a las importaciones del gigante asiático, prevista para el uno de enero.
Durante las últimas semanas varias han sido las reformas, proyectos y acuerdos que ha presentado el Gobierno para avanzar en el desarrollo del país y en sus promesas de campaña. Sin embargo, la desaceleración que dejó en evidencia el IMACEC de septiembre, y la guerra comercial entre China y Estados Unidos, pone en duda un buen panorama económico para el país en 2019.
La baja en el precio del cobre, la guerra económica entre Estados Unidos y China, más la crisis que se vive en Turquía, mantienen en alerta a los inversionistas de nuestro país y del mundo, así como también parecen dificultar el objetivo del Gobierno de mejorar los índices económicos de Chile.
Trump solo quiso, pues, “volver a hacer grande América”. Sin embargo, su receta fue volver al pasado: proteger una industria interna en declinación y poco eficiente, amenazar con aumentos de aranceles a firmas de origen norteamericano instaladas en el exterior para obligarlas a retornar al territorio nacional; colocar barreras paraarancelarias a firmas foráneas competitivas de su industria, con acusaciones de robo de propiedad industrial o intelectual; y cerrar las fronteras a inmigraciones que afectarían la oferta de empleo a sus propios connacionales.
La mayoría de los analistas ha coincidido en que el proceso tiene más cara de un “pulseo”que un efectivo inicio de una “guerra comercial”, lo que ha tranquilizado a los mercados mundiales que, en la apertura de esta semana, tomaban un respiro, a la espera del discurso de Xi Jinping, el martes 10, en el que se prevé plantee claras advertencias sobre las consecuencias para el crecimiento mundial de una escalada total entre ambos países.