La expresidenta chilena llega al debate con el apoyo de México y Brasil, mientras busca sumar a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad para asegurar su designación.
El presidente de EEUU además apuntó contra el árbitro brasileño Raphael Claus: “Es un poco sospechoso (…) puedo mostrarles su historial”. Y dijo que impedir que Balogun jugara era como dejar a Argentina sin Messi o a Portugal sin Ronaldo.
Más que un torneo, este evento deportivo refleja un mundo entre guerras, restricciones y disputas políticas. El fútbol deja de ser neutral y se convierte en escenario donde se cruzan poder, intereses y contradicciones globales. Todo, en un EE.UU. que busca reafirmar su liderazgo global.