Las dos monarquías árabes activaron alarmas nacionales de emergencia ante oleadas de misiles balísticos y drones. Teherán aseguró haber apuntado a bases norteamericanas, mientras que Kuwait denunció graves daños en su principal planta desalinizadora.
Irán amenazó con una “ofensiva total” tras los ataques estadounidenses, que causaron al menos tres muertos en Hormozgan, mientras persisten los incidentes en el estrecho de Ormuz.
“Las fuerzas navales y aeroespaciales de la Guardia Revolucionaria de Irán, mediante operaciones conjuntas con misiles y drones, han destruido 85 importantes instalaciones militares estadounidenses”, anunció Irán.
Cuando el 30 de abril de 1975 el rápido avance del Vietcong colapsó las posiciones survietnamitas tomando por sorpresa a los occidentales que residían en Saigón, tuvo lugar una de las más desesperadas evacuaciones que se recuerden. Masivamente, diplomáticos y personal de apoyo de las embajadas de Estados Unidos y sus aliados, amén de extranjeros de distintas nacionalidades y sus colaboradores vietnamitas se hacinaron en las legaciones para huir de los comunistas. Hoy, en Kabul, Afganistán, la escena se repite: ahora se trata de escapar de los talibanes.