Washington eleva la presión sobre el país petrolero y advierte ataques inminentes, mientras el régimen busca apoyo de Rusia y crece la posibilidad de una transición liderada por María Corina Machado en medio de una latente crisis regional.
La tensión entre la Casa Blanca y Miraflores alcanza su punto más crítico en años. Donald Trump busca que Nicolás Maduro dé un paso al costado, al mismo tiempo que reorienta su estrategia en América Latina.
El mandatario hizo estos comentarios durante una videoconferencia con tropas estadounidenses para conmemorar el Día de Acción de Gracias. Varios de estos efectivos participan en la ofensiva militar de EEUU en el Caribe denominada “Lanza del Sur”.
EE.UU. impulsa un acuerdo acelerado para terminar la guerra en Europa y liberar recursos militares que le permitan reorientar su estrategia hacia América Latina, con Venezuela como principal foco de presión y despliegue.
Con un masivo despliegue militar frente a costas venezolanas y discusiones sobre operaciones de drones en territorio mexicano, la estrategia revive la lógica del “patio trasero”. Todo, bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció la activación de una operación que, dijo, busca expulsar a los “narcoterroristas” del hemisferio occidental. El anuncio tiene lugar en medio de crecientes tensiones con Venezuela.