El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, calificó el procedimiento como “el envío más grande de prisioneros de máxima y alta seguridad en simultáneo a un penal del país”.
Debido al carácter reservado del operativo, las autoridades no han entregado detalles sobre el perfil de las personas trasladadas. “Hemos tomado todas las medidas de seguridad”, destacó la coronel de Carabineros Marycarmen Mediavilla.
La socióloga y experta en seguridad cuestionó el componente comunicacional de la agenda, advirtió sobre la incorporación del terrorismo al debate y llamó a fortalecer la persecución del crimen organizado.
Mauricio Flores, coordinador de la organización, afirmó que “un Estado democrático no demuestra su fortaleza exhibiendo a personas privadas de libertad como parte de su política de seguridad”.
Yerko Ljubetic respondió a las advertencias de parlamentarios de la UDI y Republicanos, quienes llamaron al organismo a no intervenir en la “Operación Cancerbero”. El autoridad afirmó que se está poniendo en cuestión la autonomía de la institución.
Mientras el oficialismo valoró el operativo como una señal de “cambio de mano” en seguridad y destacó su similitud con el modelo de El Salvador, desde la oposición advirtieron al Ejecutivo que “no pretenda importar el autoritarismo” de ese país.