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Año XIV, 22 de mayo de 2022

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Política deportiva: “El anuncio de estadios es algo más político que técnico”

Parlamentarios, deportistas y expertos plantean sus reparos sobre las decisiones respecto del deporte nacional, quienes advierten una privatización de la infraestructura deportiva, a partir de la inversión de recursos públicos y la ausencia de “un gran plan estratégico de políticas deportivas”.

Fernando Seymour

  Domingo 25 de mayo 2014 18:07 hrs. 
Pan American Games Opening

En 2014 se iniciarán los estudios para el diseño y construcción de tres nuevos estadios, en Ovalle, San Felipe y La Calera, mientras que el próximo año se concretarán las licitaciones para la construcción de otro, en Los Ángeles.

Los anuncios son de la Presidenta Michelle Bachelet, como parte de su Cuenta Pública, lo que refleja que en el ámbito deportivo su discurso se centró principalmente en el fútbol.

En ese contexto, existe la idea de que junto a la infraestructura se requieren planes y programas, además de invertir los recursos de manera adecuada.

Así lo piensa el diputado Jaime Pilowsky, presidente de la comisión de Deportes y Recreación de la Cámara, para quien lo importante no es solo la infraestructura. Lo esencial es la utilización de ésta.

En cuanto a los anuncios presidenciales, su preocupación radica en los protocolos de uso que debieran definirse respecto de los estadios financiados con aportes del Estado.

“Cómo hacemos compatibles la entrega de recursos públicos para la construcción de los estadios, y que después no solamente sean ocupados por clubes deportivos o sociedades anónimas, sino también por toda la comunidad, por todos los niños y niñas y la gente que vive en estas ciudades. No queremos solo un estadio para ocuparlo el domingo. Queremos uno en que se puedan vivir los deportes”, explica.

En conclusión, para el parlamentario, “falta un gran plan estratégico de políticas deportivas, las que deben ser permanentes y pensadas en el largo plazo”, agregando que “no sacamos nada con trabajar solo con las personas de alto rendimiento, sino que también con aquellos que están desarrollando su actividad deportiva para poder llegar a esa instancia”.

Precisamente desde ese ámbito, la presidenta de la Agrupación de Deportistas de Alto Rendimiento, Claudia Vera, destaca la necesidad de concretar los proyectos de acompañamiento del deportista y de post carrera deportiva, que permitirían cubrir diversas necesidades.

“Nos hubiese encantado escuchar más anuncios en cuanto a deporte por parte de la Presidenta Michelle Bachelet. Sin embargo, entendemos que existen otras necesidades”, reconoce.

Además, confirma que si bien los recintos heredados de los recientes Juegos Suramericanos están siendo ocupados, plantea ciertas aprensiones y expectativas por el tipo de administración que tendrán estos centros.

“Hay varias cosas que no sabemos cómo se van a administrar aun, aunque sí que en algunos casos hay una administración mixta entre el Estado, las Federaciones respectivas y los municipios. En la práctica, no sabemos cómo se va a llevar a cabo. Lo que sabemos es que la prioridad, en términos de horarios, es para los deportistas de alto rendimiento, por lo que tenemos la preferencia”, asegura.

¿Infraestuctura para quién?

Para algunos, en Chile existe una población deportiva pasiva, en comparación a otros países donde se protesta para rechazar los excesivos gastos en infraestructura, que termina beneficiando al ámbito privado más que a la sociedad.

El planteamiento es compartido por Miguel Cornejo, presidente de la Asociación Latinoamericana de Estudios Socioculturales del Deporte, quien apunta a la falta de espacios deportivos de carácter público.

En esa línea, propone que las autoridades orienten sus políticas a la construcción de espacios socialmente determinados por toda la comunidad deportiva, en función de las necesidades de ésta, y no de los intereses particulares.

Por ello, afirma que el anuncio de nuevos estadios es algo “más político que técnico, en el sentido que están beneficiando a clubes privados que son sociedades anónimas. Porque finalmente son los clubes los que utilizan esos lugares. No creo que la comunidad en su conjunto pueda ocupar esos espacios de manera voluntaria, ordenada y libre”.

Hace algunos días, en conversación con Radio Universidad de Chile, la ministra del Deporte, Natalia Riffo, aseguró que “los recursos no son infinitos y que probablemente tendremos que elaborar y reforzar estrategias vinculadas a allegar recursos desde el sector privado”.

En ese sentido, la propia Michelle Bachelet planteó en su Cuenta Pública que “esas prácticas (deportivas) no solo son poco frecuentes entre los chilenos y chilenas, sino que además están distribuidas de manera poco equitativa”.

Deporte como salud pública

Pero las dificultades para acceder a las instalaciones no es el único problema. Según la última Encuesta Nacional de Salud, cerca del 90 por ciento de la población chilena presentaba sedentarismo, tal como lo recuerda la académica Marcia Erazo, coordinadora de la Unidad de Nutrición y Población de la Universidad de Chile.

Para la experta en salud pública, es necesario incidir en “patrones familiares de actividad física y de alimentación. Todo un desafío que implica políticas estructurales, que tienen que ver con legislación, implementación de reglamentos y brindar los espacios para que esto efectivamente ocurra. También debe existir una fuerte campaña en términos de marketing social y de educación a la población”.

Asimismo, asegura que “hay que pensar en todo lo que es el acceso, tanto en número como en costos. Es real que no hay infraestructura deportiva, pero no es lo único. También habría que invertir muchísimo en áreas verdes”.

La académica concluye que lo fundamental es estimular la actividad física entre los escolares, así como a nivel laboral, lo que debiera ser reforzado con intervenciones que permitan a la población migrar hacia estilos de vida más saludables.

Cabe destacar que la Mandataria confirmó la construcción de 30 polideportivos para todas las regiones, además de nuevas Escuelas Deportivas Integrales para niños, niñas y adolescentes, lo que para muchos no soluciona el problema de fondo.