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Chile-Holanda:

Un desenlace inoportuno

Todo lo que sucedió ya lo habíamos leído, escrito o comentado. Chile no supo encontrar una fórmula para superar el planteamiento holandés y careció de respuesta futbolística y anímica, pese a conocer de antemano las virtudes y defectos del rival. Sin importar lo que haya dicho Sampaoli en conferencia, lo cierto es que la Selección tuvo mínimas opciones de peligro y en la gran mayoría de los enfrentamientos individuales perdió contra los europeos.

Francisco Cárdenas

  Martes 24 de junio 2014 11:07 hrs. 
holanda vence a chile

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El último partido de la fase grupal del Mundial ponía a la Selección Nacional frente a un compromiso bien decisivo. No sólo se jugaba el primer lugar del grupo, también estaba la posibilidad de evitar el cruce con Brasil y de demostrar que el trabajo que se venía realizando era en verdad sólido y confiable. El resultado, ya conocido por todos, nos ha dejado innumerables dudas. No es sólo que se haya perdido un partido importante y que ahora debamos enfrentar a los dueños de casa en una llave que asoma como una misión titánica. Además,  se perdió inapelablemente, pese a los delirantes análisis de nuestro entrenador y jugadores, contra un rival que en la cancha fue egoísta con el espectáculo pero preciso y fuerte es su idea. Holanda supo encontrar nuestras debilidades y generó los mecanismos adecuados para explotarlas.

Lo que más sorprende no es que Holanda jugará de modo mezquino, pues es la forma en la que vienen jugando casi todos los equipos que han ganado algo en las ligas más importantes del Planeta. Tampoco que el expediente utilizado para vencernos haya sido el pelotazo largo. ¿Alguien dudaba de que sería así? Ni siquiera sorprende la actitud y el bajo desempeño del árbitro: la FIFA siempre favorece a los poderosos.

Todo lo que sucedió ya lo habíamos leído, escrito o comentado. Chile no supo encontrar una fórmula para superar el planteamiento holandés y careció de respuesta futbolística y anímica, pese a conocer de antemano las virtudes y defectos del rival. Sin importar lo que haya dicho Sampaoli en conferencia, lo cierto es que la Selección tuvo mínimas opciones de peligro y en la gran mayoría de los enfrentamientos individuales perdió contra los europeos.

Al inicio del partido y durante todo el primer tiempo, la presión de los chilenos fue desplegada con entusiasmo por Eduardo Vargas, Alexis Sánchez y Charles Aránguiz, quienes apuraron cada salida de los defensores de Holanda. Así evitaron el inicio rápido y elaborado , obligando a los zagueros naranjas a recurrir al pelotazo largo como única opción para encontrar a Arjen Robben o Wesley Sneijder. Sin embargo la presión fue cediendo y la falta de oportunidades reales de abrir el marcador fue acabando con el planteamiento de los nuestros.

Por otra parte Alexis Sánchez fue marcado de forma personal, por el delantero holandés Dirk Kuyt, quien no se despegó de él como si fuera un defensa más. Así, pudieron neutralizar al explosivo delantero chileno y sus desesperados intentos. Eduardo Vargas tampoco estuvo en un gran día y aunque corrió mucho generalmente sucumbió a la marca. Lo más sorprendente es el ingreso de Felipe Gutiérrez en desmedro de Jorge Valdivia. El “Mago”, quien parecía indispensable en el esquema, no es utilizado por Sampaoli. Chile ataca menos, con menos gente y carece de talento para encontrar el último pase. Gutiérrez no recupera, no acierta en los pases, no define y no tiene la personalidad para jugar un mundial. ¿Qué importa si el equipo llega con seis jugadores al área si no son capaces de encontrar las asociaciones para que esas llegadas tengan sorpresa y profundidad?

En defensa las cosas fueron más complicadas. Francisco Silva sufrió enormemente como lateral derecho ante el potente Jeremain Lens. Fue sobrepasado constantemente y recurrió a faltas que generaron peligro para el arco de Bravo. Además estuvo equivocado en las entregas y las veces que participó del juego lo hizo con miedo y falta de convicción. Gary Medel tuvo que ayudarlo en varias ocasiones, dejando solo a Gonzalo Jara con la marca de Robben. Cosa que habíamos advertido como una situación peligrosa. Ese desequilibrio producido se notó demasiado frente a la potencia y velocidad del delantero naranja. Pese al esfuerzo chileno no hubo una respuesta individual ni colectiva a ese inconveniente táctico.

Sabemos que Chile tiene la defensa más baja del mundial y eso se volvió a notar. Cada centro al área fue un problema. Por lo mismo, a nadie extrañó que Leroy Fer cabeceara sin marca batiendo a Claudio Bravo para poner el uno cero. Van Gaal puso a cuatro defensas que bloquearon los ataques, pero arriba los holandeses atacaban con tres, quedando mano a mano con los zagueros nacionales y obligando a Isla y Mena a quedarse más cerca de la zona defensiva. Así lograron complicar y obligar al error en la salida. Una vez abierto el marcador, Chile intentó infructuosamente la búsqueda del empate pero un contragolpe por el sector izquierdo generó el dos a cero de Memphis Depay y el fin del partido.

En octavos volverá a tocarnos Brasil, esta vez como dueño de casa, lo cual lo hace parecer más difícil todavía. Sin embargo,  también conocemos las virtudes y defectos de cada equipo con anterioridad. Vimos como México logró amarrar las virtudes cariocas y obtener un empate que pudo ser victoria de tener mayor osadía. Entonces tampoco es que las diferencias sean insalvables o que el resultado esté definido. Lo importante es preparar el partido con prolijidad. Intentar salvar con movimientos defensivos coordinados la clara superioridad de potencia y volumen físico de los brasileños. Poner a nuestra mejor gente y no inventar cosas extrañas. Brasil no sabe defenderse bien y por ello tratan de plantear los partidos en otra zona del campo. Será fundamental tener una delantera talentosa, fina y particularmente atenta a las subidas de los laterales. El medio campo debe ser nutrido y con mucha potencia para recuperar en esta zona y aislar a los delanteros. Hay que obligar a Neymar a que vaya a buscar la pelota lejos del arco porque ahí es débil y pierde. Además ello permitiría el aislamiento de los otros delanteros. Particular cuidado merecen los mediocampistas brasileños pues poseen calidad y un despliegue físico extraordinario. Será fundamental evitar centros, faltas cerca del área y tiros de esquina porque es evidente que de ese modo nos harán un daño enorme.

Chile no debe intimidarse ni perder la consecuencia en la propuesta pero hay que ser autocríticos, reconocer errores y trabajar en solventar las deficiencias mostradas. Ya se superó la fase grupal pero albergamos la esperanza de seguir en la lucha por el título. Al frente estará el tetracampeón del mundo lo cual es un desafío más grande todavía. Si alguien soñaba con hacer historia no hay mejor oportunidad que esta. Brasil es el favorito ¿Podrán los chilenos estar a la altura del desafío? Anhelamos que así sea.

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