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Año XII, 23 de enero de 2020

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Repostulación de ME-O profundiza cuestionamientos a presidenciables

Marco Enríquez Ominami ratificó su intención de postular por tercera vez a la presidencia. El líder del Partido Progresista ha declarado que "los políticos también son humanos y cometen errores", pero sin hacerse cargo de sus problemas con el caso SQM y el Jet privado utilizado en su campaña. Hecho que lo mimetiza con quienes dice desmarcarse, los candidatos Lagos y Piñera, que forman la figura de una política deslegitimada por las denuncias de corrupción de sus gobiernos.

Claudio Garrido

  Jueves 8 de septiembre 2016 20:54 hrs. 

Marco Enríquez-Ominami ha ratificado su intención de postular por tercera vez a La Moneda.

En una declaración escrita, el líder del Partido Progresista afirmó que “la gente sabe que los políticos no somos seres superiores. Cometemos errores. Pero la gente sabe que los políticos somos también seres humanos.”

Palabras que matizan con el momento en que la candidatura es confirmada. Cuestionamientos al ex socialista por el uso de un jet privado, presuntamente facilitado por una empresa brasielña cuestionada en su país por casos de corrupción, además de sus vínculos con el caso SQM, en el cual figura como imputado, empañan su anuncio.

A ME-O se le acusa de haber recibido dineros irregulares para su campaña a través de su hombre de confianza, Cristián Warner, que provinieron de la compañía que presidía Julio Ponce Lerou, y que involucran boletas ideológicamente falsas de la productora de Warner.

Acerca de esta situación, el analista político de la Universidad de Santiago (USACh) Alberto Mayol explicó cómo estas situaciones lesionan la credibilidad del ex diputado. Sobre todo, cuando Enríquez-Ominami ha hecho referencia a la cercanía que un presidente debe tener con las demandas de la gente. Mayol expresó que la situación del candidato es “delicada”.

“Marco Enríquez-Ominami había crecido en la medida que era representado como alguien alternativo a la élite dominante. Él había denunciado el duopolio político, estaba fuera de las estructuras de poder. El jet privado, y esto era algo que él nunca entendió, era un dibujo lapidario de un carácter elitista de su posición en la sociedad. No digo que sea cierto, digo que simplemente como disparo político el tema del jet era incluso más fuerte que el financiamiento de SQM a, eventualmente, su campaña por parte de la familia del gobernante que había asesinado a su padre”, expresó el académico de la USACh.

Agregó que junto al agravio a la memoria de su padre biológico, que significaría haber recibido dineros del yerno de Pinochet, el no poder explicar su relación con la elite, lo coloca en una posición incómoda.

Así también lo expresa el diputado de Izquierda Ciudadana, Sergio Aguiló, quien asegura que ME-O no ha logrado desmarcarse del todo de las prácticas del duopolio político que ha criticado, ni tampoco aclarar su relación con el poder.

“Si él sinceramente no tiene la convicción de que cometió un gravísimo error, y que si sinceramente no pide disculpas a la ciudadanía por ese error que cometió; él no tiene nada que hacer en la campaña presidencial”, señaló el parlamentario.

Aguiló dijo también que “toda la gracia, esa atracción que generaba Marco tenía que ver con, naturalmente, su crítica a la forma de hacer política de estos conglomerados (del duopolio del poder) y a su falta de compromiso con los cambios de fondo y a final de cuentas, a su relación con el poder y el dinero”.

Además, este viernes se conoció la información de que Carmen Santa Cruz, ex asesora del candidato, recibió pagos a través de la productora de Cristían Warner.

En su declaración a la Fiscalía en calidad de testigo, Carmen Santa Cruz efectuó servicios de análisis de imagen de ME-O en 2011, emitiendo dos boletas por un total de más de 6 millones de pesos. Los pagos de estas prestaciones se realizaron a través de la firma de Warner, querellada por el SII, en el marco del caso SQM.

Candidatos en crisis frente a una ciudadanía empoderada

El pronunciamiento de Ricardo Lagos de estar disponible para una carrera presidencial, y la presencia de facto del líder derechista Sebastián Piñera como posible abanderado de Chile Vamos, han constituido un conjunto de nombres que aspiran a La Moneda, pero cuyos antecedentes se ven manchados por denuncias de corrupción y nula atención a las demandas sociales.

En este sentido, la situación de Enríquez-Ominami abre un nuevo flanco de cuestionamientos a las candidaturas presidenciales, más aún en el caso de ME-O, quien mantiene un discurso desmarcándose de las prácticas de los sectores tradicionales asociados a Lagos y Piñera.

“Piñera representa el dinero mismo en la política, la confusión total, el despropósito completo. Yo creo que una persona que va a gobernar para sí mismo, en el caso de que salga electo nuevamente, y para su clase, los grandes empresarios. Y respecto a Ricardo Lagos, yo lo único que puedo decir es que él representó en su momento, durante su gobierno y con las privatizaciones que encabezó, junto con el CAE y las deudas de los estudiantes con los bancos, etcétera; la renuncia de la centro izquierda a hacer grandes cambios, y en el fondo la claudicación ante el gran empresariado. Y por eso es que el gran empresariado terminó entusiastamente apoyándolo”, dijo Aguiló caracterizando también a los expresidentes que pretenden volver al poder en 2018.

El diputado de la IC dijo que hoy más que nunca es imprescindible para ser candidato, tener una trayectoria “impecable y honesta, con convicción para un cambio, porque para hacer más de lo mismo, y para estar involucrado en las grandes irregularidades que con razón han traído el descrédito de la política, no tiene ningún sentido”.

Sobre todo, si hoy en día el quehacer de las autoridades y candidatos es observado paso a paso por la ciudadanía, según sostuvo el cientista político del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Alejandro Olivares quien expresó que en estas condiciones, se dificulta más la tarea de ser candidato, sobre todo a la presidencia.

“Cualquier cosa, hoy día, es analizada y súper revisada. Entonces en este contexto es muy difícil ser autoridad, es muy difícil ser candidato, y sobre todo, es particularmente difícil ser candidato a la presidencia. Porque si hay alguien sobre el cual recae un peso simbólico de que tiene que dar todas las pruebas posibles de blancura y quien tiene que ser prácticamente intachable en el corto plazo, que tiene que tener una autoridad moral, política y social es el Presidente de la República”, indicó el académico.

Agrega que las nuevas generaciones no sintonizan con las formas tradicionales de hacer política y que en ese sentido, Marco Enríquez-Ominami aún se mueve en el limbo entre su disidencia y las formas de proceder heredadas de lo tradicional.

Olivares concluyó que este aspecto lo aleja de los nuevos liderazgos, y los cuestionamientos por irregularidades sólo han logrado colocarlo en el mismo conjunto crítico que hoy integran los candidatos Sebastián Piñera y Ricardo Lagos.