Diario y Radio U Chile

Año XII, 13 de agosto de 2020

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¿Qué vidas salvar?

Alberto Estévez Cartas al Director |

  Jueves 2 de abril 2020 16:52 hrs. 




Señor Director:

El tema de discernir quién vive, quién muere y quién decide es difícil y complejo. Esta situación de decisión se está viviendo a diario en algunos países afectados por el COVID 19. Al respecto, los médicos que juramos el juramento hipocrático no debemos olvidar tenerlo como un referente.

Obviamente en temas tan complejos y sensibles hay que respetar las diferentes opciones.

Entiendo que, hasta este momento, en algunos de esos países que lo están viviendo ha primado la decisión basada en la “Ética utilitarista”, es decir, decidir basado en cuántos años de vida útil y productiva se salvarían en un caso versus otros casos.

Sin embargo, en algún momento habrá que preguntarse por qué una vida tiene más derecho a seguir viva que otra. ¿Por qué no definir por azar? Una decisión basada en ese principio significa que todas las vidas que están esperando el único ventilador mecánico tienen el mismo derecho y valor. Otro criterio podría ser “por orden de llegada”. En fin, también podría ser un criterio el establecer, de acuerdo con un score de riesgo preestablecido, la probabilidad de éxito (o sea de salvar la vida), sin importar cuán productiva y duradera sea esa vida si sobrevive.

Otra situación terrible para los médicos que están decidiendo es tener que decidir desconectar a un paciente (“no viable”) para conectar a otro (“viable”).

En lo que estoy de acuerdo es en que existan protocolos de toma de decisión, elaborados por “expertos multidisciplinarios” que guíen la toma de decisiones, aunque siempre dejando un margen de independencia al equipo que “está decidiendo en terreno”.

El objetivo y propósito a alcanzar es actuar de una manera justa, racional y ética de modo de dejar lo más tranquila posible, tanto a las familias como a la sociedad y, al mismo tiempo, disminuir al máximo posible el estrés de los equipos tratantes.

Finalmente confío en que, entre otros aprendizajes, esta pandemia nos deje más preparados como sociedad, como médicos y equipos de salud, respecto de estos tan importantes aspectos de la vida comunitaria.