Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 6 de julio de 2022

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La levedad migratoria del Gobierno


Miércoles 16 de febrero 2022 13:45 hrs.


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Son tiempos difíciles para quienes hemos sostenido convencidos que la migración es un derecho tal como lo señala el articulo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, pero mucho más para quienes se han visto masivamente estigmatizados en las últimas semanas. La necesaria pretensión de justicia para la agresión a un carabinero en Iquique y para el demencial asesinato de un camionero en Antofagasta han sido usadas, de modo oportunista, para viralizar ideas xenófobas en la sociedad, cuyas consecuencias se vuelven contra una abrumadora mayoría de migrantes que -disculpen por escribir esta obviedad- nada tienen que ver con los deleznables hechos recién descritos.

¿Quiénes son los migrantes? Personas que, en su gran mayoría, han partido desde sus lugares de origen por necesidad y con el deseo de otorgar una mejor vida a sus seres queridos. Es decir, personas que harían más o menos lo mismo que usted y yo, si estuviéramos en esas circunstancias.

La vida en una comunidad diversa no solo requiere respeto por la diferencia, sino un orden que permita preservar la convivencia sobre la base de los deberes y los derechos. Para eso están las autoridades y las instituciones. Es precisamente lo que ha faltado en el Norte. No podemos sino empatizar con quienes se han sentido inseguros o amenazados, pero aquello no ha ocurrido por culpa de los individuos que migran, sino de un Estado que, a través del gobierno de turno, ha tenido una mirada frívola de un asunto que es complejo. Durante estos años se nos ha sometido a una abundante creación de caricaturas y a actos comunicacionales vacuos, pero no a una política. Donde se requería una mirada seria de la situación regional, tuvimos el show de Cúcuta. Donde se requirió una noción de orden público aplicada en el territorio, tuvimos operativos en cités de Santiago a la hora del noticiario. Donde se precisaron estudios y datos para guiar decisiones, tuvimos afirmaciones antojadizas y sin sustento del Ministerio del Interior y la Dirección de Migraciones. La última levedad sobre el tema la aportó Álvaro Bellolio, al culpar al gobierno que todavía no asume por lo que ocurrió durante el gobierno en ejercicio. No resiste análisis, la verdad.

Vivimos una época en la que no se puede impedir la migración. Las personas circulamos por el Mundo como nunca antes en la historia de la Humanidad. Incluso fenómenos como el de la migración venezolana requieren una combinación de políticas macro y micro, dentro las cuales la de orden público obviamente es muy importante. Pero enfrentados a un hecho de la causa, la peor opción es la de promover el odio y la ignorancia. Muchas veces los gobiernos buscan sacar réditos electorales de corto plazo transformando a los migrantes en los culpables de todo, pero las heridas que provocan en la convivencia colectiva tienen consecuencias profundas y graves. Al nuevo gobierno no le queda más opción que enfrentar este asunto con energía y seriamente, puesto que la levedad apreciada hasta ahora ya ha sido lo suficientemente catastrófica.

Envíanos tu carta al director a: patriciolopez@u.uchile.cl