La ONU advierte que millones de yemenitas padecerán una hambruna a causa del bloqueo al que lo somete la coalición liderada por Arabia Saudita.
A quince años de los atentados contra Estados Unidos, donde murieron 3 mil personas en las denominadas Torres Gemelas, el Pentágono y los pasajeros de los aviones involucrados en estos actos terroristas, ha comenzado a develarse la real implicancia de Arabia Saudita en estos hechos.
Afganistán, se yergue hoy, como símbolo de uno de los mayores fracasos de la denominada “guerra contra el terrorismo”. Esto, porque precisamente este objetivo lo que generó fue el nacimiento y desarrollo de nuevos grupos de raíz takfirí, decididos a implementar su política del terror a la par de la destrucción que trajo aparejada la invasión de las potencias occidentales.
El presidente estadounidense, Barack Obama, en visita oficial a Arabia Saudí, se reunió con miembros de esa Monarquía, en momentos que las relaciones entre ambos países viven un período, aparentemente, de fuertes tensiones.
El Despertar islámico asusta a Riad, y el temor suele ser mal consejero. La Casa al Saud teme que las poblaciones de aquellos países como Yemen y Bahréin, no sólo se alcen contra esos gobiernos corruptos, sino que ese alzamiento se extienda más allá de las alambradas.
Ante las dramáticas consecuencias de la intervención militar de Riad en Yemen, el Parlamento Europeo ha dado un paso en la buena dirección y ha exigido la imposición de un embargo de armas a la monarquía saudita, que en los últimos años ha incrementado en 275% sus compras de arsenales.
No es lo mismo una Siria balcanizada, que un país indemne territorialmente. Unos juegan para el divide y reinarás, otros, por mantener un país íntegro so pena de no sólo desintegrar una parte de Oriente Medio, sino que generar una inestabilidad regional con gravísimas repercusiones globales.
El acuerdo nuclear entre Irán y el Grupo 5+1, significó un duro revés para los sectores belicistas de Occidente, como también fue un golpe difícil de sobrellevar para Israel y Arabia Saudí; tradicionales enemigos de Irán.
La decapitación de un influente líder y clérigo chiita en Arabia Saudita despertó el conflicto latente entre las naciones. El desequilibrio es un obstáculo para el proceso de paz cuyas negociaciones empiezan este mes.
El incremento en el valor del combustible es una medida sensible para la población saudita acostumbrada a precios muy bajos.
El periodista y analista internacional, autor del libro “El terrorismo Yihadista”, apunta al surgimiento de grupos desde Al Qaeda hasta el Estado Islámico, así como a las características que han adquirido en los últimos años y el impacto que tienen hoy, considerando los recientes ataques en Francia.
¿Con qué moral una Monarquía como la Saudí puede presentar proyectos de condena contra Rusia, Irán o el gobierno sirio en materia de defensa de los derechos humanos? Si algo de seriedad se les puede exigir a los organismos internacionales como la ONU es que no actúen con una doble moral.
453 personas murieron y otras 700 resultaron heridas en una estampida en Mina, cerca de La Meca, durante la peregrinación anual a la ciudad santa del Islam, según el servicio de defensa civil saudí. Todavía no se conocen las razones que causaron la tragedia.
El derrumbe habría sido producto de una fuerte tormenta de viento y arena que azota a la ciudad de La Meca y otras localidades de Arabia Saudita.
Suele decirse que no hay mejor solución para descomprimir los problemas políticos y económicos internos de un país, que exteriorizar esas dificultades – sacarlos de las fronteras – y ojalá con una guerra que frene las críticas a esos problemas domésticos en función de la defensa de la patria, de la seguridad nacional o en apoyo de los llamados de auxilio de un gobierno amigo en peligro. Arabia Saudita no es la excepción, el problema radica que Yemen está muy cerca, el radicalismo takfirí puede significarle un dolor de cabeza más que un paliativo y tenerlo a las puertas de sus fronteras y tensionar aún más el precario equilibrio al interior de la familia de la Casa al Saud.
El 5 de marzo de 2013 cuando murió el Presidente, Hugo Chávez, el escenario político en ese país sufrió un fuerte remezón, debido a lo gravitante de la figura del extinto mandatario. A pesar de que el poder está en las manos de Nicolás Maduro, un hombre que tomó el legado del chavismo, la situación interna se ha visto cruzada por episodios de inestabilidad, que ahora parecen agudizarse con el derrumbe del precio del petróleo y un cuadro de polarización en la sociedad.