Desde la Región del Biobío, el mandatario presentó los lineamientos de una normativa que busca ir más allá de la reparación física, incluyendo fuertes incentivos económicos, reformas fiscales y un enfoque en el orden público.
El subsecretario de Educación Superior realizó un balance de su gestión, destacando el aumento de la matrícula y del financiamiento a las universidades estatales. Por otro lado, lamentó que no prosperara el sistema que buscaba reemplazar el CAE.
El titular de Educación sostuvo que “la cantidad de recursos que Chile está invirtiendo en el CAE son excesivos”. En ese sentido, aseguró que el país “pierde si es que no modificamos este sistema”.
El rector de la U. de Valparaíso afirmó que “el resultado final está muy distante de lo prometido en el programa”. Respecto al FES, destacó la flexibilidad del Ejecutivo para introducir modificaciones, pero advirtió sobre los “cesantes ilustrados”.
La autoridad afirmó que existe “un consenso” respecto a que el CAE es un “sistema que cumplió un ciclo”. Además, aseguró que el Ejecutivo está dispuesto a discutir un esquema de Copago progresivo como planteó el Consorcio de Universidades del Estado.
El secretario de Estado valoró que el proyecto que pone fin al CAE y crea un nuevo sistema de financiamiento haya avanzado en la Cámara Baja y adelantó su discusión en el Senado: “Ya tenemos construidos otros acuerdos”.
La vocera de Gobierno defendió la designación de Grau en Hacienda por su experiencia de “diálogo” desde Economía. Sobre los cambios en la cartera de Agricultura, se amparó en la institucionalidad: “Son prerrogativas exclusivas del Presidente”.
La autoridad relevó que, en los actuales términos, “el 90% de la sociedad va a poder estudiar sin desembolsar nada mientras se estudia” y expresó apertura a modificaciones para lograr su aprobación, considerando observaciones del Consejo de Rectores.
En el oficialismo argumentaron sobre la necesidad de un instrumento “más eficiente, responsable y justo”. Además, apuntaron al ahorro que le generará al Estado. Por contraparte, la oposición cuestionó que se trata de un modelo “incierto y riesgoso”.
La iniciativa del gobierno de Boric busca reemplazar el crédito estudiantil por un financiamiento público sin intereses. Expertos valoran la protección a los egresados, mientras rectores advierten tensiones en la sostenibilidad universitaria.
La autoridad de la Subsecretaría de Educación Superior destacó que, al rendirse más de una vez al año, la nueva prueba entrega más posibilidades a los estudiantes. Por otro lado, abordó el proyecto que reemplaza al CAE por un nuevo financiamiento.
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, agradeció a todos los diputados que participaron del debate en esta primera instancia de la iniciativa. “Estamos obligados a contar un acuerdo en el corto plazo para seguir avanzando”, declaró.
Víctor Orellana destacó que ya se inició la discusión particular del proyecto que pone fin al CAE y crea un nuevo instrumento de financiamiento. “La gran mayoría de las personas va a poder estudiar sin desembolsar recursos económicos”, aseguró.
El proyecto del Ejecutivo además establece un plan de reorganización y condonación de deudas educativas para personas deudoras del Crédito con Aval del Estado (CAE), del crédito Corfo y del Fondo solidario de crédito universitario (FSCU).
Inclusión escolar, fragmentación del sistema educativo chileno, evaluaciones estandarizadas y el impacto en la educación pública del proyecto de ley para eliminar el CAE, son las materias que aborda el académico de la U. Autónoma de Barcelona.
La vocera de Gobierno enfatizó que “se pueden condenar” los hechos violentos que ocurrieron durante las protestas del 2019, “al mismo tiempo que rescatar las demandas subyacentes que hicieron que estos hechos se produjeran”.
Ante el inicio de la discusión este martes en el Congreso, los parlamentarios esperan que se aborden todas las implicancias de la propuesta y que el Ejecutivo informe de forma clara y transparente sobre su financiamiento y efectos a largo plazo.