Si bien el anuncio de una tregua de dos semanas suspende momentáneamente la escalada, la factura de más de cinco semanas de guerra contra Irán ya asciende a varias decenas de miles de millones de dólares para Estados Unidos.
El analista internacional sostuvo que el pacto prioriza condiciones iraníes y deja a Estados Unidos con escaso margen político y estratégico. Así, destacó que la potencia norteamericana ha sufrido el deterioro de sus aliados tradicionales.
Washington y Teherán pactaron un alto el fuego de dos semanas antes de que expirara el plazo fijado por Trump para destruir al país, con la República Islámica dispuesta a reabrir temporalmente el vital estrecho de Ormuz y a negociar.
El analista sostuvo que el liderazgo del presidente estadounidense podría quedar en entredicho. Además, sostuvo que el desenlace de la eventual ofensiva de EE.UU. marcará un quiebre global, con mayores efectos en el alza del petróleo.
El presidente estadounidense advirtió al régimen iraní a horas de que expire el plazo que el mandatario fijó para la reapertura del estrecho de Ormuz. De visita en Hungría, el vicepresidente JD Vance aseguró que “habrá muchas negociaciones”.
El Ejército de Israel emitió este martes una “advertencia urgente” a la población de Irán para que no use los trenes ni se acerque a la infraestructura ferroviaria del país durante la totalidad del día.
El presidente estadounidense ha modificado sus plazos en cuestión de horas, mientras se ejecuta la primera fase de una estrategia llamada “Golpe Final”, que incluye bombardeos a infraestructura crítica petroquímica, universitaria y de inteligencia.
El presidente de Estados Unidos amenazó con intensificar la ofensiva tras el ataque al puente B1 de Karaj, mientras Teherán denuncia el “colapso moral” de Washington y confirma que las víctimas fatales ya superan las 2.000 personas en este 2026.
El Gobierno de Cuba indultó a 2.010 presos por Semana Santa, un gesto soberano en medio de diálogos con la administración de Donald Trump y la crisis energética en la isla.
Una coalición global, liderada originalmente por potencias europeas y Japón, suma nuevos adherentes para garantizar el tránsito seguro en el paso estratégico, marcando distancia de la ofensiva directa de Donald Trump.
En la tercera jornada de movilizaciones, se registran más de 3.300 concentraciones globales contra la política migratoria, el despliegue militar en Irán y lo que críticos califican como un giro autoritario de la Casa Blanca.
El canciller Abbas Araqchi afirmó que no existe diálogo formal con Washington, pese a contactos indirectos, y descartó un alto el fuego inmediato, en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz y nuevas advertencias de Donald Trump.
El mensaje, difundido tras un ataque a las cuentas del Mandatario, fue eliminado a los minutos. En la publicación se catalogó al magnate norteamericano como “Donald Trumpler”.
“No ha habido ninguna negociación con EEUU”, afirmaron en Teherán, acusando a Donald Trump de querer manipular el precio del crudo, el que se mantiene con un comportamiento volátil ante la posibilidad de que la guerra se alargue más de lo esperado.
La medida, condicionada al éxito de las negociaciones en curso, reduce la tensión en Medio Oriente y provoca una fuerte caída del precio del petróleo, que retrocede tras semanas de escalada.
Irán ataca bases clave y advierte con destruir plantas de desalinización en el Golfo si Trump cumple su amenaza de bombardear centrales eléctricas en 48 horas.
El mandatario endureció su postura en la plataforma Truth Social, asegurando que la ofensiva “Furia Épica” va adelantada a los plazos previstos y exigiendo el fin del bloqueo naval bajo amenaza de destruir la infraestructura energética iraní.