En la misma semana en que se anuncia una reducción de 59% en el presupuesto de la Subsecretaría del Medio Ambiente, con recortes que comprometen el logro de los objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático del país, la Región Metropolitana sufrió lluvias históricas y un aluvión con dramáticas consecuencias en San Carlos de […]
Un grupo de investigadores del CR2 analizó lo sucedido el pasado 8 de octubre en Las Condes. “Entender en profundidad esta cadena de causas y efectos es una condición habilitante para anticipar el próximo evento y reducir sus impactos”, afirmaron.
La Dirección Meteorológica indicó que proyectan máximas y mínimas sobre el promedio en gran parte de la zona norte y centro del país, mientras que desde el Biobío hacia el sur las temperaturas mínimas podrían mantenerse dentro de lo normal.
En medio de evacuaciones y rutas cortadas, explican que los deslizamientos y las bajadas rápidas de agua en la Región de Coquimbo responden a un comportamiento geomorfológico natural que la planificación territorial ha pasado por alto.
Roberto Rondanelli aseguró que las condiciones oceánicas continúan fortaleciéndose y alertó que, aunque las precipitaciones han sido escasas, aún podrían registrarse episodios intensos durante julio y los próximos meses.
El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, advirtió que la aparición del fenómeno aumentará “en gran medida la probabilidad de romper récords de temperatura y desencadenar un calor más extremo en muchas partes del mundo y en el océano”.
Los especialistas de Chile y otras naciones sudamericanas analizaron las variables que apuntan a un paulatino incremento de la temperatura del océano y cambios atmosféricos que hacen prever su llegada a fines del invierno en nuestro país.
El estudio evaluó el impacto del principal fenómeno que explica las variaciones de clima en el planeta en las cuencas del país que surten de agua para consumo humano y actividades económicas.