La decisión del nuevo Gobierno de centroderecha de eliminar las subvenciones a la gasolina y el diésel, que duplicó los precios, desató una ola de protestas y paros en La Paz, El Alto y Santa Cruz, en medio de una crisis económica y alta inflación.
Tras dos décadas de hegemonía del MAS, el presidente electo asume el desafío de reanimar una economía debilitada sin acudir al FMI y de reconstruir vínculos diplomáticos con nuestro país, en medio de un complejo escenario regional.
El país da oficialmente un giro político tras celebrar comicios de segunda vuelta este domingo y cierra 20 años de gobierno del partido de izquierda MAS.
El balotaje entre los conservadores Tuto Quiroga y Rodrigo Paz se da en la peor crisis de 40 años, marcada por la falta de combustible e inflación. Quiroga tiene una ventaja, pero el 20% de los votantes bolivianos indecisos, serán clave.
Tras las elecciones presidenciales en Bolivia, la académica especialista en las derechas analizó el paso de dos candidaturas de ese sector a segunda vuelta y dio su interpretación para el declive del MAS luego de dos décadas en el poder.
La académica del IEI señaló que Evo Morales intentará capitalizar que obtuvo más votación que el oficialismo a través de los nulos, y destacó que los candidatos que pasaron a segunda vuelta consideran un “nuevo escenario de acercamiento con Chile”.
El exvicepresidente de Bolivia advirtió que los progresismos, tras logros iniciales en redistribución, quedaron sin nuevas propuestas de transformación. Agregó que su fracaso económico abre espacio para el avance de las derechas en la región.
Los bolivianos elegirán presidente en una segunda vuelta entre Rodrigo Paz, un senador de centro-derecha, convertido en la sorpresa, y el expresidente Jorge Tuto Quiroga, según resultados preliminares que confirman la debacle de la izquierda.
Ocho candidatos se disputan finalmente el bastón de mando este domingo y los sondeos anticipan una sonada derrota para una izquierda sumida en quiebres internos. Como favoritos destacan Samuel Doria Medina y Jorge ‘Tuto’ Quiroga’.
Este domingo 17 de agosto, el país sudamericano elegirá nuevo presidente, vicepresidente y renovará su Asamblea Legislativa. Los comicios marcan el fin de una etapa política: por primera vez en 20 años, Evo Morales no estará en la papeleta.
En respuesta a la imposibilidad de registrar al expresidente, cientos de sus seguidores han marchado hacia la capital boliviana, La Paz, dirigiéndose a las inmediaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para forzar su candidatura.
El expresidente de Bolivia ya había faltado a una citación el pasado martes, alegando problemas de salud y se le había advertido que si volvía a ausentarse, sería declarado en rebeldía. El juez Nelson Rocabado además ordenó congelar sus cuentas.
Su potencial arresto caldearía aún más los ánimos entre sus partidarios y los del presidente, Luis Arce. Ambos protagonizan desde hace años una enquistada disputa que divide a la izquierda de Bolivia.
La Fiscalía boliviana tiene previsto solicitar seis meses de prisión preventiva. El expresidente enfrenta cargos por supuesto delito de “trata de personas agravado” por un caso de abuso sexual a una menor cuando ejerció el cargo.
La nueva sentencia señala, además, que alguien que ya ha cumplido el máximo de tiempo permitido no puede ser vicepresidente ni presidente de las Cámaras.
Asimismo, los asaltantes se han apropiado de “de armamento de guerra y municiones que se encontraban en el interior de los recintos”. El presidente Luis Arce afirmó que están trabajando para conseguir la liberación de los secuestrados.
El automóvil donde se trasladaba recibió una ráfaga de 14 disparos que hirieron a su conductor.