La población civil palestina enfrenta un invierno devastador con hambre, hipotermia y un sistema sanitario destruido, en medio de lo que organizaciones internacionales califican de acciones genocidas.
Acorralado por protestas internas y una frágil coalición, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sopesa una riesgosa invasión al enclave palestino. En paralelo, expande el conflicto para afianzar su poder regional.
El asesinato del equipo periodístico de Al Jazeera en Gaza por parte de Israel pone en alerta al mundo. Así, el control de la información se convierte en un arma más. Si nadie lo cuenta, nadie lo ve; si nadie lo ve, nadie se siente obligado a actuar.
Mientras millones de palestinos siguen atrapados entre escombros, bombas y el hambre, el primer ministro de Israel logró que el Gabinete de Seguridad aprobara su ofensiva militar para anexar por completo el enclave palestino.
Israel evalúa ocupar toda la Franja mientras crece la presión internacional y la crisis humanitaria se agrava. Más de 180 muertos por hambre, prisioneros sin liberar y divisiones internas marcan una catástrofe sin salida a la vista.
Francia se suma a los más de 140 países que reconocen a Palestina como Estado, decisión celebrada por China, Arabia Saudita y Rusia. En paralelo, la Franja reporta 82 niños muertos por inanición y el 80% de sus edificios destruidos.
AFP, Reuters, AP y BBC emitieron un comunicado inédito: piden abrir la Franja al periodismo y a la ayuda humanitaria. Denuncian que quienes realizan la cobertura del conflicto están al borde del colapso por inanición.
Más de 540 profesores y profesoras de distintas instituciones de educación superior firmaron una declaración pública en la que denuncian “la violación sistemática de las leyes del Derecho Internacional Humanitario por parte del gobierno de Israel”.
Mientras la hambruna se expande a través del enclave por el bloqueo israelí, la operación militar deja a diario cientos de muertos, elevando las cifras a más de 53 mil fallecidos desde que comenzó la ofensiva de Israel el pasado 7 de octubre de 2023.
Otra de las razones dadas por algunos para intentar justificar el silencio vaticano (por lo menos inicial) es que Pío XII tampoco dispuso de información muy confiable en los primeros años de la guerra. Esto tampoco fue efectivo. De partida, la Iglesia Católica contaba con una inmensa feligresía y redes de sacerdotes, religiosas y obispos […]