Entre los principales puntos del decálogo está el compromiso de Irán de no fabricar armas nucleares, el levantamiento de todas las sanciones en su contra y una indeminización por los daños sufridos durante el conflicto con Estados Unidos.
Washington y Teherán pactaron un alto el fuego de dos semanas antes de que expirara el plazo fijado por Trump para destruir al país, con la República Islámica dispuesta a reabrir temporalmente el vital estrecho de Ormuz y a negociar.
El analista sostuvo que el liderazgo del presidente estadounidense podría quedar en entredicho. Además, sostuvo que el desenlace de la eventual ofensiva de EE.UU. marcará un quiebre global, con mayores efectos en el alza del petróleo.
El presidente estadounidense advirtió al régimen iraní a horas de que expire el plazo que el mandatario fijó para la reapertura del estrecho de Ormuz. De visita en Hungría, el vicepresidente JD Vance aseguró que “habrá muchas negociaciones”.
El Ejército de Israel emitió este martes una “advertencia urgente” a la población de Irán para que no use los trenes ni se acerque a la infraestructura ferroviaria del país durante la totalidad del día.
El presidente estadounidense ha modificado sus plazos en cuestión de horas, mientras se ejecuta la primera fase de una estrategia llamada “Golpe Final”, que incluye bombardeos a infraestructura crítica petroquímica, universitaria y de inteligencia.
“El estrecho de Ormuz jamás volverá a ser como era, especialmente para Estados Unidos e Israel”, advirtió el comando naval de la Fuerza Revolucionaria en un mensaje publicado en sus redes sociales.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel alcanzó este domingo objetivos de alta sensibilidad estratégica, provocando la evacuación inmediata del personal ruso y el despliegue de alertas internacionales por riesgo de catástrofe radiactiva.
Las autoridades iraníes advirtieron que el paso marítimo ha cambiado su estatus de forma permanente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, y que ningún país podrá transitarlo sin permiso de Teherán.
El presidente de Estados Unidos amenazó con intensificar la ofensiva tras el ataque al puente B1 de Karaj, mientras Teherán denuncia el “colapso moral” de Washington y confirma que las víctimas fatales ya superan las 2.000 personas en este 2026.
El primer ministro de Israel afirmó este martes que la ofensiva lanzada a finales de febrero junto a Estados Unidos contra Irán se encuentra ya a “medio camino”, pero descartó matizar una fecha concreta para su fin.
Una coalición global, liderada originalmente por potencias europeas y Japón, suma nuevos adherentes para garantizar el tránsito seguro en el paso estratégico, marcando distancia de la ofensiva directa de Donald Trump.
En la tercera jornada de movilizaciones, se registran más de 3.300 concentraciones globales contra la política migratoria, el despliegue militar en Irán y lo que críticos califican como un giro autoritario de la Casa Blanca.
El secretario de Estado de EE. UU. aseguró ante el G7 que la ofensiva “Furia Épica” dejará a una República Islámica debilitada e incapaz de desarrollar armamento nuclear.
Las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel han redefinido el conflicto moderno: miles de ataques, crisis energética global y un costo humano creciente. Este artículo repasa los principales datos para evaluar los alcances de este conflicto.
Este conflicto bélico no trata solo de geopolítica: también refleja profundas tensiones religiosas. Desde la división entre suníes y chiíes hasta visiones mesiánicas en Irán, Israel y EE.UU. Las hostilidades mezclan poder, fe e historia.
Donald Trump anuncia avances con Irán y una posible salida negociada, pero Teherán lo niega y advierte que seguirá combatiendo. Mientras la diplomacia habla de tregua, en el terreno crecen las señales de una intensificación del conflicto.