“No ha habido ninguna negociación con EEUU”, afirmaron en Teherán, acusando a Donald Trump de querer manipular el precio del crudo, el que se mantiene con un comportamiento volátil ante la posibilidad de que la guerra se alargue más de lo esperado.
El mandatario dio un nuevo giro de 180° con respecto a Irán. Pasó de dar un ultimátum de 48 horas a dar un plazo de cinco días para negociar, tras supuestas conversaciones que niega Teherán. Mientras los mercados se calman, los bombardeos siguen.
El analista internacional y académico de la U. de Chile advirtió además que los últimos ataques han comprometido espacios relacionados con el enriquecimiento de uranio y el desarrollo nuclear, tanto en Irán como en Israel.
La medida, condicionada al éxito de las negociaciones en curso, reduce la tensión en Medio Oriente y provoca una fuerte caída del precio del petróleo, que retrocede tras semanas de escalada.
Irán ataca bases clave y advierte con destruir plantas de desalinización en el Golfo si Trump cumple su amenaza de bombardear centrales eléctricas en 48 horas.
El mandatario endureció su postura en la plataforma Truth Social, asegurando que la ofensiva “Furia Épica” va adelantada a los plazos previstos y exigiendo el fin del bloqueo naval bajo amenaza de destruir la infraestructura energética iraní.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó la destrucción de bases subterráneas y radares costeros, mermando la capacidad de Teherán para interceptar el tráfico marítimo tras dos semanas de la ofensiva “Furia Épica”.
El bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructura energética han disparado el precio del petróleo sobre los $110 USD, tensionando la economía global y acercando al mundo a una posible crisis de suministro y recesión.
En el caso de Arabia Saudí, el Ministerio de Defensa ha ido comunicando en redes sociales y de manera intermitente las interceptaciones de hasta 27 drones intercaladas en las últimas ocho horas.
Las hostilidades entraron en una fase más intensa, golpeando la energía global y tensionando a EE.UU. Mientras Trump enfrenta divisiones internas y presión internacional, el conflicto amenaza con desbordarse política y económicamente.
La Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó ataques contra Tel Aviv, que dejaron al menos dos muertos, como represalia por la muerte de Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
Los jefes de bancada de la oposición en el Senado acusaron que el gobierno “insinúa” eliminar el mecanismo de estabilización de precios de los combustibles (Mepco).
El analista internacional aseguró que un alto porcentaje de la población norteamericana se opone a la incursión militar en Irán, lo que tiene implicancias políticas y económicas. “Estados Unidos está caminando en la dirección equivocada”, subrayó.
A dos semanas del inicio de la operación “Furia Épica”, el mandatario estadounidense asegura que la capacidad militar iraní ha sido reducida drásticamente y condiciona cualquier acuerdo a la rendición total y el fin del programa nuclear.
Trump asegura que Irán está derrotado, pero Teherán amenaza con destruir centros petroleros vinculados a EE. UU. si atacan la isla de Jark. Ormuz bajo máxima tensión.
El diálogo ha estado orientado a “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, precisó Díaz-Canel. Según Washington, Cuba representa una “amenaza excepcional”.
A 13 días del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, los enfrentamientos bélicos se han transformado en un conflicto regional: miles de ataques, millones de desplazados y un fuerte impacto en el petróleo y la economía global.