Las autoridades de Irak anunciaron este jueves la suspensión total de operaciones en puertos petroleros a causa del conflicto en Oriente Próximo, desatado por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El presidente de EE.UU. afirma que la guerra con Irán está cerca de terminar, pero los ataques continúan y el estrecho de Ormuz sigue paralizado. Entre amenazas, ataques y presión sobre el petróleo, el futuro del conflicto sigue siendo incierto.
La Guardia afirmó que Donald Trump inició la guerra “mintiendo al pueblo estadounidense” y que las respuestas de Irán lo han dejado “confundido e indefenso”, acusándolo además de intentar presionar psicológicamente al país con “mentiras y engaños”.
Desde Chipre, el presidente francés indicó que prepara una misión internacional para permitir el flujo de petróleo y gas, en el marco de un importante despliegue militar francés en torno al conflicto en Oriente Medio.
Aunque Irán sigue siendo objetivo de bombardeos israelí-estadounidenses, la Asamblea de Expertos nombró este 8 de marzo a Mojtaba Jamenei, hijo del ex jefe de Estado asesinado el primer día de la guerra, como nuevo líder supremo.
El canciller Araqchi descartó una tregua inmediata, argumentando que la experiencia del año pasado demostró que el cese de hostilidades no garantiza la paz. Además, reafirmó la “estrecha cooperación” estratégica con Rusia en medio del conflicto.
A bordo del Air Force One, el mandatario estadounidense endureció su postura tras la cumbre en Miami, asegurando que el ejército de Teherán es “inexistente” y que la ofensiva continuará hasta lograr un cambio de mando definitivo en el país persa.
La guerra en el Golfo cumple una semana con ataques de Irán contra Baréin, sede de la Quinta Flota de EE. UU. La monarquía enfrenta fragilidad económica y tensiones internas sociales. (180 caracteres)
El gobierno provisional de Teherán anunció la suspensión de ataques con misiles y drones hacia países del Golfo, aunque advirtió que mantendrá su capacidad de respuesta ante cualquier nueva agresión externa.
El conflicto bélico ha llevado la polarización política en EE.UU. a un punto crítico. Trump enfrenta rebeliones dentro de su propio movimiento, protestas internas y turbulencias económicas, mientras las elecciones de medio término se aproximan.
Teherán acusó un “crimen de guerra” tras el ataque a una zona residencial. La ofensiva iniciada el 28 de febrero ya supera los mil muertos en Irán, mientras continúan los bombardeos y las respuestas con misiles y drones en Medio Oriente.
Desde el Líbano hasta el Cáucaso y el Golfo, el conflicto bélico en Medio Oriente amenaza el comercio global, la energía y la estabilidad financiera, elevando el riesgo de una desequilibrio internacional prolongado.
La Armada de Sri Lanka anunció este jueves que recuperó 84 cuerpos de los tripulantes que se encontraban a bordo del buque iraní hundido en la víspera por un torpedo lanzado por Estados Unidos en el Océano Índico, al sur de la isla.
Mientras Francia proyecta un liderazgo nuclear y Alemania navega entre la ambigüedad y el respaldo, España desafía a Washington. La ofensiva contra Irán agudiza divisiones en la Unión Europea y amenaza con desviar la atención del frente ucraniano.
La organización llamó a todas las partes involucradas en el conflicto a respetar el derecho internacional humanitario y proteger a la población civil, en medio de operaciones militares que se extienden por más de diez países de Oriente Medio.
Los hechos ocurren en medio de la escalada tras los ataques del sábado de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió con bombardeos contra territorio israelí y contra instalaciones estadounidenses en países del golfo Pérsico.
La ofensiva de EE.UU. e Israel ya no busca solo debilitar a Irán, sino forzar un cambio de régimen. Pero la respuesta iraní, basada en desgaste y expansión regional, amenaza con transformar una guerra “rápida” en un conflicto largo y desestabilizador