El mandatario ruso reafirmó el respaldo histórico de Moscú a La Habana y destacó el carácter “especial” de la relación bilateral, mientras el canciller Bruno Rodríguez agradeció el apoyo frente al bloqueo y al cerco energético que afectan a la isla.
Desde el inicio de la reanudación del diálogo directo con la Casa Blanca, el Kremlin persigue este objetivo: desvincular la guerra en Ucrania de la normalización de sus relaciones con Washington.
La caída de esta ciudad marca un giro crítico en el conflicto bélico: Rusia rompe la principal ruta logística ucraniana mientras Washington negocia con Moscú, elevando la presión militar, política y diplomática sobre Kiev.
El presidente estadounidense canceló el encuentro al considerarlo infructuoso ante la falta de avances. Según analistas, el verdadero objetivo del Kremlin habría sido retrasar el envío de misiles Tomahawk a Ucrania.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de «irresponsables» estas declaraciones. «El dirigente ucraniano lanza amenazas a diestra y siniestra, lo que parece bastante irresponsable», afirmó en su rueda de prensa diaria.
El presidente de Ucrania criticó que países como China «se mantengan al margen» de la guerra en Europa. «No tenemos suficiente presión (…) Las principales potencias no están plenamente involucradas», cuestionó.
El presidente ruso propuso el domingo retomar las negociaciones el próximo jueves, a lo que su homólogo ucraniano, reclamó por un nuevo alto el fuego. Según el Kremlin, la idea de Putin cuenta con el apoyo de muchos países.
El presidente ruso, Vladimir Putin, agradeció al ejército norcoreano por tomar «parte activa» en la contraofensiva en Kursk. «Confiamos en que las relaciones de amistad entre nuestros países continuarán desarrollándose con éxito», declaró el Kremlin.
Según fuentes del Kremlin, el asilo fue otorgado por motivos humanitarios.
El presidente electo de EEUU llamó a estas naciones a no crear una divisa propia como contrapeso a la «poderosa» moneda norteamericana. En caso contrario, «se enfrentarán a aranceles del 100%», amenazó el magnate en un comunicado.
Desde el Kremlin indicaron que este convenio, cuyo contenido no ha sido revelado, reflejaría «la profunda evolución de la situación geopolítica en el mundo», en un momento en que Rusia y Corea del Norte consideran a EE.UU. un enemigo existencial.
El suceso se produce dos semanas después de que la Embajada de EE.UU. en Moscú advirtiera de un riesgo «inminente» de ataque terrorista en la ciudad. Así, la portavoz de la diplomacia rusa pidió a las autoridades compartir la información disponible.
El presidente ruso, Vladimir Putin, acusó este 21 de febrero a Occidente de utilizar el conflicto en Ucrania para «acabar» con Rusia, en un discurso anual a la Nación en el que afirmó que Occidente es «responsable» de la escalada militar.
En un discurso televisado, el presidente estadounidense dijo que enviaría 31 tanques Abrams, una de las armas más poderosas y sofisticadas del ejército estadounidense. El canciller Olaf Scholz también dio luz verde a Alemania para enviar 14 tanques.
El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov lamentó, además, que Washington no haya ofrecido hasta aquí “reales” propuestas de paz para terminar un conflicto bélico que, en casi dos meses más, cumplirá un año desde que se inició la invasión militar rusa.
Tales plebiscitos se hacen necesarios para poder “defenderse de los actos terroristas” del gobierno de Ucrania y de los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que le suministra armas “para asesinar a civiles”, afirmaron.
Mijaíl Sergéyevich Gorbachov quería reformar el comunismo y no lo logró. Lo que logró, y no quería hacer de esa manera, fue acabar con el comunismo, iniciando una nueva era para el mundo, pero también para Rusia, escribió su biógrafo William Taubman.