En medio de evacuaciones y rutas cortadas, explican que los deslizamientos y las bajadas rápidas de agua en la Región de Coquimbo responden a un comportamiento geomorfológico natural que la planificación territorial ha pasado por alto.
El geógrafo e investigador del CR2 advirtió que el acoplamiento océano-atmósfera mueve la aguja hacia mayores precipitaciones en la zona central, pero aclaró que un invierno húmedo no revertirá el déficit estructural de la megasequía.
La falta de acceso al agua ha significado para sus habitantes la afectación de otros derechos fundamentales, por ello, diputadas de la zona destacan el trabajo del Instituto, además de hacer hincapié en la importancia de proteger las cuencas.
El estudio da cuenta de cómo las precipitaciones en el país tuvieron una baja considerable, sobre todo, a partir del 2010. Además, señala que Chile duplicó su uso del agua en relación a 1960.
De acuerdo a la académica del Dpto. de Geografía de la institución, María Christina Fragkou, la ciudadanía debe usar el agua conscientemente “y al mismo tiempo exigir que el Estado regule su uso por parte de los sectores productivos”.
Para la convencional constituyente e integrante de Modatima, Manuela Royo, se debe “avanzar en algo mucho más profundo que un simple racionamiento, hoy día lo relevante es cambiar la estructura del sistema de agua chileno, desprivatizarla, asegurarla como un derecho humano y de la naturaleza”.
Expertos opinan sobre las acciones paliativas para encarar el problema y el escaso plan de políticas públicas que se anticipen a la falta de agua.