Ya se encuentra el Roma el obispo Juan Barros, uno de los principales acusados de encubrir los abusos sexuales del ex párroco Fernando Karadima. Este episodio se apresta para ser un ejemplo de imitación en otros lugares de crisis de la Iglesia Católica.
Eduardo Valdés, ex representante de Argentina en el Vaticano –y cercano a Jorge Bergoglio– afirmó que su expectativa es que haya grandes cambios en la curia chilena. De hecho, comentó que, a su parecer, Francisco optará por personas que se acerquen más a la figura de cardenal Raúl Silva Henríquez.
Hasta ahora el Papa se ha reunido con dos de las víctimas de Karadima. Se espera que estos encuentros concluyan el próximo lunes.
El reciente informe presentado al Papa por el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, motivó que el Pontífice invitara a James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andres Murillo a pasar este fin de semana en su residencia con el fin de escucharlos durante todo el tiempo que necesiten. El siguiente paso en la agenda del Papa será recibir a los Obispos activos de Chile durante el mes de mayo.
De manera individual, el sumo pontífice recibirá a las víctimas de abuso sexual de Fernando Karadima en un encuentro individual y sin límite de tiempo.
El Cardenal también dijo, a propósito de la información errónea enviada al Papa, que no es tiempo de perseguir a los responsables.
La autoridad eclesiástica de Aysén tuvo una buena acogida a la carta enviada por Francisco a la Conferencia Episcopal durante la semana pasada. En ese sentido, comentó que esto no solo se trata de la situación de Osorno, sino que de otros temas como el de la jerarquía católica. “Falta espíritu profético, indudablemente”, señaló.
Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice se declaró “profundamente perturbado por la actual situación mundial”.
En una carta dirigida a la Conferencia Episcopal, el Papa Francisco pidió perdón por su mala interpretación de los hechos y convocó a todos los obispos de Chile a Roma para dialogar sobre sus conclusiones. Víctimas valoraron el paso dado pero reconocieron que falta mucho por hacer.
La Exhortación Apostólica publicada por el sumo pontífice hace un llamado a vivir luchando en contra de la injusticia y a humanizar las relaciones en todas sus dimensiones. Con el documento, la máxima autoridad de la iglesia innovó en la composición y estilo, ya que se dirigió en primera persona a los feligreses entregando un mensaje que tenía entonación de consejo, el primero en su especie.
El papa pidió el fin del “exterminio” en Siria y “reconciliación” en Tierra Santa en su tradicional mensaje Urbi et Orbi al final de la misa de domingo de resurrección, en el Vaticano. Francisco también se refirió a Venezuela, para quien deseó una salida “justa, pacífica y humana”.
Durante las celebraciones de Semana Santa, más de 20 mil personas siguieron en silencio el tradicional Vía Crucis nocturno frente al coliseo de Roma. Al final de la ceremonia, el Papa Francisco expresó “vergüenza” por dejar a las jóvenes generaciones “un mundo fracturado por las divisiones y las guerras”.
Charles Scicluna, enviado por el Vaticano, se encontrará con cinco representantes para analizar las acusaciones contra el obispo Barros.
A raíz de la carta enviada al Papa Francisco en 2015 en que Juan Carlos Cruz denuncia a Karadima, por los abusos y a Barros como encubridor de los mismos, el líder de los laicos de Osorno, Juan Carlos Claret cuestionó la verdadera independencia que tendrá la investigación en contra del Obispo de Osorno tomando en cuenta la postura del Sumo Pontífice, quien hasta ahora jamás hizo nada.
Luego de su paso por Chile el Papa Francisco instruyó una investigación para determinar la responsabilidad del obispo de Osorno en los casos de abuso sexual cometidos por Fernando Karadima.
“Encubrir un abuso es abuso, pero no hay evidencia de abuso. Si honestamente creen que es así, (les pido) aportar las evidencias rápido”, declaró en el vuelo de regreso a Roma.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el teólogo Álvaro Ramis se refirió a la gira del Papa Francisco que lo llevó a visitar Chile y Perú durante siete días, y que terminó el pasado domingo con una misa masiva en Lima. La visita de Jorge Bergoglio estuvo marcada críticas a los abusos sexuales cometidos por el clero.