El Tribunal Penal de El Cairo condenó con la pena máxima al ex presidente Mohamed Mursi junto a otros 130 procesados por la fuga de una prisión durante la revolución de 2011, que derrocó al entonces mandatario Hosni Mubarak. Mursi ya había sido condenado, en abril, a 20 años de cárcel por la muerte de manifestantes durante protestas ocurridas en los alrededores del palacio presidencial.
Los integrantes de la comisión de Derechos Humanos de la Cámara ingresaron una moción para derogar de forma efectiva la pena de muerte que aún permanece vigente en el Código de Justicia Militar. Los parlamentarios explicaron que dicha institución no ha sufrido modificaciones estructurales que le permitan evolucionar junto al desarrollo del Derecho Internacional, las normativas en Derechos Humanos y el derecho penal militar, como sí lo han hecho en otros países.
La condena de tres periodistas de Al Jazeera por estar apoyando, supuestamente, a grupos terroristas en Egipto, reflotó las críticas en contra de un Gobierno que abusa constantemente de los Derechos Humanos, bajo la displicente mirada de los países de occidente. Para los especialistas, mientras el régimen de Al Sisi mantenga el apoyo de los Estados Unidos e Israel, es poco lo que puede cambiar.
“Pena de muerte”, del realizador Tevo Díaz, se exhibirá desde este jueves 7 en salas de Iquique a Punta Arenas, como parte del programa Miradoc.
Los cuatro hombres declarados culpables de la violación de una estudiante india de 23 años, quien murió un par de semanas después producto de las múltiples lesiones internas, fueron condenados a muerte por el juez Yogech Khanna. Al declarar la sentencia, el magistrado dijo que este caso pertenece a “la más rara de las raras […]
El fiscal del condado de Cuyahoga, en Cleveland (Estados Unidos), Timothy McGinty, dijo hoy que estudia pedir la pena de muerte para Ariel Castro, acusado del secuestro y violación de tres jóvenes que estuvieron desaparecidas durante diez años.
Dzhojar Tsarnaev deberá responder del cargo de uso de armas de destrucción masiva, por lo que podría ser condenado a muerte. El joven de origen checheno admitió su participación en los ataques y aseguró que él y su hermano -a quien designó como el cabecilla- operaron solos. Fuentes gubernamentales estiman que los presuntos autores del peor atentado islamista desde el 11 de septiembre de 2001pudieron haberse radicalizado por sí mismos.