Las indicaciones del proyecto especifican que las operaciones y procedimientos deberán, según sea el caso, contar con una planificación adecuada, proteger al personal, minimizar la necesidad de recurrir al uso de la fuerza y reducir daños.
El rechazo al principio de proporcionalidad, la prohibición de tortura y la intención de aplicar justicia militar, son algunos de los elementos que complican al Ejecutivo, sumado a la aprobación de indicaciones que son de autoría opositora.
El subsecretario del Interior cuestionó la poca celeridad con que el Parlamento ha tramitado la Ley de Infraestructura Crítica, que permite un despliegue militar acotado en zonas urbanas, y las Reglas de Uso de la Fuerza (RUF).
En una sesión conjunta de las comisiones de Constitución y de Seguridad de la Cámara, la titular de Interior instó a la oposición a no inventar “falsos debates”, puesto que “esa discordia a la opinión pública le da una sensación de caos”.
Inviable se vuelve la propuesta del Ejecutivo sobre las RUF, luego que la oposición adelantara que votará contra iniciativa si es que el Gobierno no se allana a cambios. Desde el PS criticaron a la derecha por electoralizar la agenda de seguridad.
Las nuevas Reglas del Uso de la Fuerza, RUF, limitan el margen de acción de los funcionarios del Ejército, la Armada y la FACh al momento de ser requeridos en situaciones de contingencia, dentro de un contexto de excepción constitucional.