Una manifestación no autorizada en la capital francesa convocada por la familia de un joven negro que murió tras ser detenido en 2016 culminó con disturbios. En la protesta, que también tuvo lugar en otras grandes ciudades de Francia, se escuchaban consignas que aludían al homicidio de George Floyd en Minneapolis.
Para el analista internacional Fernando Estenssoro la amenaza del presidente de los Estados Unidos por sacar a los militares, “apunta a fidelizar a su electorado tradicional”.
Protestas y represión policial en las últimas horas se han repetido en St. Louis, Oakland, Nueva York y Washington.
En conversación con Radioanálisis, la experta en seguridad analizó la situación actual del país norteamericano. “Todo puede conjugarse en una tormenta perfecta en Estados Unidos”, asegura.
Iyad Hallak, un autista de 32 años, cruzaba casi a diario la “Puerta de los Leones” para ir a su escuela en la Ciudad Vieja de Jerusalén bajo la mirada de los policías israelíes. Pero el sábado, la policía lo mató, desatando la rabia de los palestinos.
Con duras palabras, el mandatario estadounidense se refirió a las protestas en todo el país. “Estoy movilizando todos los recursos federales disponibles, civiles y militares, para parar los disturbios y saqueos, para parar la destrucción e incendios provocados”, dijo en conferencia.
Si bien las protestas se desataron ante el asesinato del afroamericano George Floyd, las demandas aluden a un racismo estructural que se ha arrastrado por décadas.
El mandatario estadounidense anunció que suspenderá la entrada de ciudadanos chinos a ese país, a propósito de la pugna que existe entre Pekín y los habitantes de Hong Kong.
Durante la última noche los manifestantes se concentraron cerca de la Casa Blanca, en el Parque Lafayette.
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, destituyó a su ministro de Minería, Fernando Vásquez, por proferir declaraciones consideradas racistas contra el partido del exmandatario indígena Evo Morales.
Por primera vez en nueve años, dos astronautas estadounidenses despegaron de territorio estadounidense a bordo de un cohete estadounidense. Además, por primera vez en seis décadas, el lanzamiento es asegurado por una empresa privada, rompiendo el monopolio estatal de los vuelos tripulados.
Trump prometió detener la violencia después de varias noches de disturbios en Minneapolis, donde George Floyd, de 46 años, murió durante su arresto. También hubo choques entre manifestantes y la policía en Los Ángeles, Chicago y Nueva York.
Cientos de personas se reunieron en varios puntos del país, como frente a la Casa Blanca, en Washington, pero también en Nueva York, Dallas, Houston, la ciudad natal de la víctima, o Las Vegas, Des Moines, Memphis y Portland.
Evitando referirse a las protestas sociales por el asesinato de George Floyd, el mandatario estadounidense acusó al organismo de no compartir información oportuna sobre el coronavirus.
Un grupo de investigadores publicó una carta abierta en la revista The Lancet cuestionando el estudio que llevó a la OMS a suspender los ensayos clínicos con esta molécula.
Incendios, saqueos y masivas protestas es el escenario que se vive en la ciudad de Minneapolis tras la muerte de George Floyd, un hombre afroamericano de 46 años que falleció tras pedir ayuda cuando un policía lo ahorcaba con su rodilla so pretexto de resistirse a la autoridad. El gobernador de Minnesota advierte que la situación es extremadamente peligrosa, al mismo tiempo que nuevos videos aparecen contradiciendo la versión de la Policía.
El país que tenía relativamente controlada la pandemia sufrió este miércoles un aumento considerable de los casos.