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Roberto Meza

Banda Ancha para Todos

Roberto Meza | Jueves 23 de septiembre 2010 10:47 hrs.


El ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Felipe Morandé, ha afirmado recientemente que el gobierno tiene como objetivo que en 2018 toda la población chilena tenga acceso a Internet a través de banda ancha, sea esta por fibra óptica o satelital. Parafraseando el impacto que significó para el desarrollo mundial la introducción de la electricidad, Morandé dijo que hoy la red de computadores es un elemento fundamental para los países y marca toda la diferencia respecto a la velocidad con la que avanzaremos.

El ministro hizo sus declaraciones durante la última jornada de un seminario sobre “Iberoamérica Invierte. Las empresas globales en el despegue económico”, organizado por la Secretaría General Iberoamericana y que reunió en Madrid a políticos y empresarios de nuestra región. Hacia 2014, Morandé espera que un 70% de hogares estén conectados, así como todas las escuelas del país, alcanzando el promedio de la OCDE. Actualmente, Chile cuenta con una cobertura de banda ancha del orden del 35% al 40% de los hogares.

 El sector Telecomunicaciones es uno de los que más ha crecido en la última década, haciéndolo a un ritmo sistemáticamente superior al del PIB. Las inversiones en Chile en esta área durante los próximos cuatro años superarán los diez mil millones de dólares, en un mercado cuya competencia involucra al menos a cinco grandes compañías nacionales e internacionales, así como a otros centenares de jugadores menores, tanto en tecnologías de la información y sus proveedores, como en las telecomunicaciones, propiamente tal.

No hay duda que un acceso facilitado a la información digital almacenada en la red mundial, como sistemas de telecomunicación fluidos, acorde con la instantaneidad que los usuarios exigen para de sus contenidos audiovisuales, gráficos y textuales, hace una enorme diferencia para el desarrollo. Dicho en simple, es mejor tener un libro, que no tenerlo. Tal como en el pasado las naciones que se industrializaron crecieron a mayor velocidad, generando la brecha entre países desarrollados y subdesarrollados, actualmente el acceso a la información está generando otro nuevo abismo.

El punto central, sin embargo, es que los computadores y la red de comunicaciones no bastan. Para un buen uso de estas herramientas se requiere de un capital humano que sepa qué hacer con ellas. Y aquí, nuestro país aún no saca buena nota, si de uso para el desarrollo, innovación y creatividad se trata. Insistir, pues, en la inversión en capital humano, a través de más educación –con o sin internet, aunque mejor con Internet- sigue siendo clave para integrarnos realmente al siglo XXI. No sea cosa que la multimillonaria inversión en infraestructura se transforme en esa pelota de fútbol y equipo nuevo que el padre entusiasmado regala a su hijo zapallón, pensando que será un verdadero crack, pero que, hecho el gasto, constata que sólo le sirvió al dueño de la casa de deportes para ganar más dinero.