Señor Director :
Los mapuches del tiempo de la llegada de los conquistadores nos mostraron que un pueblo no necesita de un aparato de Estado para concertarse y organizar la defensa de su libertad y de su territorio. Varios siglos de guerra y cuantiosas tropas hispánicas no fueron capaces de quebrar su resistencia y solo la cruel “pacificación” de la Araucanía por el Ejército chileno y la posterior inmigración salvaje impusieron el orden de la fuerza que dura hasta hoy en día.
Nos mostraron también que un pueblo con técnicas y recursos rudimentarios, como era su caso, puede desplegar tesoros de inteligencia y de flexibilidad para hacer frente a un enemigo muy superior. Fue así como, para contrarrestar las fuerzas de ocupación dominaron y utilizaron el caballo, inexistente hasta ese entonces en nuestras regiones, y fue así como reemplazaron sus cultivos ancestrales por otros de más rápida maduración y que podían ser cosechados antes del comienzo de las campañas militares.
Por fin , nos están mostrando hasta hoy en día que cuando se tiene la memoria de sus luchas y se han echado raíces seculares en un territorio de nada vale que se intente imponerles por la fuerza unas instituciones desvitalizadas por el uso arbitrario y abusivo practicado por unas minorías privilegiadas. Son los valores de nuestra etnia principal y los que han sido construidos por el conjunto de nuestro pueblo que deben servir de cimiento para una Nación que todavía está por construirse.






