Diario y Radio U Chile

Año X, 24 de septiembre de 2018

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Estertores de derecha

Enrique salas Cartas al Director |

  Lunes 27 de agosto 2018 10:06 hrs. 
Señor Director:
La conjunción de gobiernos de derecha en el continente podría ser no más que un estertor, y no por acción de la izquierda, sino por una anomalía no dialéctica cuyo vector infinitamente no encuentra punto de contra apoyo, una singularidad por donde se le mire. Al morir la izquierda la disputa está entre las fuerzas de la misma derecha, una que está por reformas del modelo o sistema, y la otra que estando en oposición quiere que todo cambie para que nada cambie. Son esas las fuerzas que por ahora soterradamente están en disputa, y lo más imponente es que en el propio imperio en donde esta pugna recrudece con Trump en el gobierno, y que como corolario lo está haciendo en todo el continente. Ese es el caso de Chile, lo que pasa es que aun no nos enteramos debidamente, entonces solo queda la confusión y la inercia de lo cual el gobierno saca partido para hacer contra reformas. Ni el propio Presidente sabe como hay que llevar la política, ni menos los que por él votaron, solo se dejan llevar por postulados doctrinarios e ideológicos, lo que conlleva a una inercia de la política contingente que le permita al gobierno llenar las promesas hechas en campaña, y estaríamos en presencia de un fiasco electoral, el de las promesas incumplidas.
Esta derecha post dictadura carece de sentido para hacer la política. Diferente fue cuando podíamos hablar de una derecha algo republicana, pero que algo nos decía que en su adn estaba incrustado el virus de la asonada, y hoy eso no ha cambiado, es por eso que ellos se refieren a la falta de “complejos”. La gente observa, más bien presencia este defecto del sector más poderoso de Chile, los que realmente tienen el poder. La falta es ausencia de vocación pública, no es lo mismo servir en las corporaciones que la administración de la política y sus instituciones, para colmo se detecta una reticencia del sector para ocupar los cargos dentro del gobierno. Una es que no saben, y que no les es rentable, situación absurda. Si observamos la salida de Varela nos quedó la impresión de que quería irse o en su defecto que lo echaran, y así seguimos con Rojas que por su salida nos deja impresión de ser un troglodita en esta lides. En realidad toda su vida ha sido una impostura, el hombre es realmente un impostor, y no como Pepe Auth lo avala, es cierto que el hombre logró liarse con los liberales en Suecia, pero que fue desenmascarado en su primer periodo por llevar una cruzada xenófoba contra los inmigrantes, en un partido (liberal..) que esta por la inmigración ya que la mayoría de sus miembros son judíos suecos, en otras palabras el tipo fue en esa ocasión un ignorante, tal como lo ha sido ahora en la cuestión de los DDHH.
Pero la culpa no la tiene el chancho sino quién le da el afrecho. En esta majamama entre empresariado y política se va a seguir dando esta cuestión sobre todo en la derecha, en la centroizquierda no es posible porque sus políticos viven del servicio público el que consideran una especie de agencia de empleos en la cual no existe la buena moral de trabajo,y que no es el afán de la derecha que lucha por el poder para hacer leyes que favorezcan al empresariado esa es la gran diferencia, la única similitud es que ambos sudan corrupción por todos los poros.