Diario y Radio U Chile

Año XI, 8 de diciembre de 2019

Escritorio

Cambio de hora

Carlos Poblete Cartas al Director |

  Jueves 3 de octubre 2019 9:15 hrs. 

Señor Director:

Desde hace algunas décadas gobiernos de ciertos países han determinado cambiar el horario que de habitual tenían los ciudadanos. Adelantar o atrasar según sea la estación del año es como se ha establecido. El semejante cambio ha sido de manera absolutamente arbitraria con el fin, se ha dicho, de ‘aprovechar’ la luz natural. El argumento ‘científico’ que se ha esgrimido desde el poder para respaldar tal irracional modificación del cronómetro ha sido cuestionado por diversos organismos y personas realmente serias del ámbito de la biología, de las áreas de la psicología y sociología, entre otras disciplinas.
La razón de fondo que prevalece para la señalada modificación que afecta  la vida de las personas no es otra que la económica, sin que se registren de verdad resultados positivos evidentes.
Las consecuencias que afectan a las personas y también a otros seres en sus hábitos, van desde sus procesos biofisiológicos hasta los de carácter mental, de comportamientos o conductuales.
La absurda pretensión humana de cambiar todo lo existente a como dé lugar, incluyendo los esenciales e inmodificables procesos naturales, ha creado el desastre planetario y social que hoy se vive “urbi et orbi “. Mucho de la señalada catástrofe es ya sin regreso o reparación. El hombre no domina la naturaleza, apenas la desafía.
El pretencioso y soberbio ‘ monarca ‘ humano viene errando hace ya siglos, resultados a la vista: sin agua, sin bosques, sin aire limpio, con guerras y violencia; todo es polución material y ética. La fatal e intrínseca codicia es cuestión de sistema.
La necesaria, sana y justa transformación que el mundo y la sociedad humana requieren extravió su rumbo, o, todavía no se halla. Se va por el despeñadero suicida. Se ha instalado el no saber. Parece que en el origen la cosa fue mejor, menos devastadora. Habla don Quijote de la pretérita Edad dorada, del período de paz, de amistad y concordia que existió entre los seres humanos, y era así porque entonces no existían dos palabras ‘tuyo’  y ‘mío’ . Hay necesidad de regresar al verdadero y sabio reloj de la historia. No hacer tanta mudanza en las costumbres.