La vocera de La Moneda explicó que el decreto retirado era solo el primer paso de 13 y recalcó que Chile decidirá “de manera soberana” sobre el proyecto de China Mobile, pese al rechazo de Washington.
Se trata de la denuncia que el embajador norteamericano, Brandon Judd, confirmó en su polémica conferencia de prensa del lunes pasado por el proyecto de cable submarino entre Chile y China.
La sanción contra el ministro de Transportes abrió el cruce diplomático: el Gobierno respaldó al secretario de Estado mientras Brandon Judd advirtió por continuidad de intercambio de información y programas.
La medida de Estados Unidos contra autoridades chilenas (entre ellas, el ministro de Transporte) reabrió tensiones diplomáticas y evidenció la pugna por el control de las redes de datos, un terreno clave en la competencia tecnológica entre potencias.
El embajador de EE. UU. confirmó que el mandatario Donald Trump autorizó el envío de recursos para enfrentar la emergencia. En paralelo, Boric suspendió su agenda en Chiloé para viajar.
El nuevo embajador de EE. UU., Brandon Judd, criticó que el presidente Gabriel Boric ha “cortado casi toda comunicación” con la administración de Donald Trump debido a sus diferencias ideológicas, dificultando la colaboración en el combate al crimen.
Para la experta, las declaraciones de Judd -en las que sugirió preocupación por un eventual gobierno chileno no alineado con los intereses de Estados Unidos- traspasa una frontera que el derecho internacional considera esencial.
El representante de EE.UU. en nuestro país aseguró estar “decepcionado” del Presidente Boric por sus críticas a la política medioambiental de Donald Trump. El canciller Van Klaveren sostuvo que la declaraciones de Judd fueron “inapropiadas”.
El ex presidente de Consejo Nacional de la Patrulla de Fronteras apoyó al empresario durante su campaña presidencial, que terminó con la derrota de la candidata demócrata. “Enorgullecerá a nuestro país”, afirmó el mandatario electo.