En las perspectivas más pesimistas, es decir, aquellos operadores que creen que la inflación terminará 2016 por sobre el 4%, seguramente hay más desconfianza sobre el crecimiento del PIB (que para éstos podría ser menos de 2%); prevén un tipo de cambio alto, en torno a los $710 promedio, el que estará presionado al alza por el bajo valor del cobre (menos que el promedio estimado por la autoridad) y, por tanto, precios de bienes importados y nacionales (sustituidores de importaciones) más altos, dada una menor oferta (por menor actividad) y demanda débil, debido al alza en las cifras de desempleo.
Los mercados mundiales confirman que la desaceleración económica parece, pues, haber licuado el optimismo de comienzos de 2015, cuando autoridades de diversas naciones desarrolladas y organismos internacionales anunciaban “una sólida recuperación”, tras los años post crisis 2008-2009, hecho que reaceleró el otorgamiento de créditos que hoy muchas compañías no pueden servir.
La meta del Gobierno con ocasión del lanzamiento de la Reforma Tributaria de 2014 era reducir la evasión del IVA hasta el histórico 14% de 2009. Sin embargo, las nuevas autoridades del SII pusieron la meta en un 20 por ciento, lo que los expertos en el área han calificado la nueva meta como “pobre” o “poco ambiciosa”, puesto que el IVA es el impuesto de más fácil fiscalización.
Se observa así una capacidad de la administración entrante muy limitada para reconstruir rápidamente las reservas trasandinas, mientras se van quitando los controles de capital, lo que sugiere el riesgo de una creciente alza del dólar, debido a que, además, se estima poco probable que en el corto plazo aparezca financiación externa de instituciones multilaterales que pudieran estar interesadas en sostener el gobierno liberal de Macri
En su primera conferencia como presidente electo, Mauricio Macri adelantó los ejes económicos de su gobierno.
Alrededor del 50 por ciento del mineral de hierro y cobre producido está destinado a China. Pero la desaceleración de la potencia reduce sus importaciones. En los hechos, la demanda de ese país por el mineral de hierro ha retrocedido a niveles de 2001, cifra similar a lo ocurrido con el cobre. Y como las perspectivas de la economía mundial se han debilitado, tampoco se prevé una recuperación a corto plazo de esos precios.
En lo social perjudica a los consumidores, no solo extrayéndole ilegítimamente recursos que pueden tener otros usos útiles, sino que incide, por ejemplo, en más inflación, elevando el IPC, el que, a su turno, aumenta las tasas de interés, encarece los créditos, pagos de dividendos y reduce la capacidad adquisitiva de los consumidores.
Los economistas advierten que, dadas las condiciones locales, donde los empresarios amenazan de no querer invertir, es probable que el capital extranjero ocupe esas plazas de negocio. Además, insisten en que los riesgos por Reforma Laboral no son reales, por lo que no amedrentarán la llegada de nuevos emprendedores internacionales.
Lo que realmente sucede hoy con nuestras expectativas no es resultado de que hayamos realizado cálculos e investigaciones con todo el conjunto de información posible para asegurar un determinado futuro, sino que creemos más en las hipótesis de unos, que en las de otros.
El problema no sería, propiamente, la redistribución del ingreso, pues su efecto macroeconómico no es relevante, sino lo que los propietarios del capital pueden hacer o hacen con la riqueza excedente, es decir, hacia dónde dirigen los multimillonarios recursos que no pueden consumir.
Para el caso de Chile, las malas perspectivas en el valor del cobre no solo afectarán las previsiones presupuestarias para 2016 (con un precio promedio anual que no superaría los US$ 2.50), sino que, además, ha estado incidiendo en el tipo de cambio e inflación interna. El dólar inició las operaciones esta semana con una importante alza frente al peso, ubicándose en torno a los $ 707, una subida de $ 6 respecto al cierre del viernes. La semana pasada la divisa acumuló un avance de $ 22,4.
a la salida de la reunión, el Ministro de Hacienda informó las peticiones de la Mandataria: reasignar recursos y ayudar al sector privado es parte de las prioridades del Gobierno para la reactivación económica.
Tal como la semana antepasada, la sorpresiva devaluación del yuan y el desplome en los mercados bursátiles chinos está provocando un aterrizaje forzoso que afecta la incipiente recuperación observada en EE.UU. y el viejo continente. Los precios de las materias primas se han desplomado tras años de sobrevaloración por burbujas especulativas, luego del drástico deterioro de la demanda mundial.
La Mandataria sostuvo que por ahora no analizará los mecanismos para modificar la Carta Fundamental, sin embargo planteó que “un plebiscito donde voten 200 personas (…) no aseguraría la legitimidad.”
En China, en tan sólo un mes, ha visto como se evaporan del mercado tres millones de millones de dólares, es decir, ocho veces más que la “tragedia griega”.
Por fortuna, el mercado chino tiene tras suyo al Estado, cuya situación financiera es sólida, no obstante que altos dirigentes consultados han confesado su temor de que un proceso acelerado de pérdidas, termine afectando la imagen política del Gobierno.
En conversación con Juan Pablo Cárdenas, el profesor se refirió a la situación política por la que atraviesa el país. En ese sentido, reflexionó sobre la importancia de una nueva Constitución, pero también de la necesidad de un reordenamiento político donde emerjan nuevos liderazgos.
Para la diputada del PC es necesario tener claro de qué se está hablando cuando se dice que hay reformas que se van a aplazar. Al respecto, aseguró que el Partido no está dispuesto a olvidar la lucha por el cambio constitucional y criticó a los sectores que tratan de instalar el “discurso del miedo”.