Ante el avance descontrolado del covid-19, que ha infectado a 12 millones de personas en su territorio, Estados Unidos prevé iniciar a mediados de diciembre una campaña masiva de vacunación con la esperanza de alcanzar la inmunidad colectiva en mayo.
Esta vez se trata de Pensilvania, estado en el que el juez federal Matthew Brann desestimó los argumentos esgrimidos por los abogados del actual Presidente estadounidense dejando el camino libre para que los condados certifiquen los resultados de la votación del pasado 3 de noviembre.
Estados Unidos sigue siendo el país con el mayor número de muertos, pero con 284000 nuevos casos diarios, Europa sigue siendo la región que registra más contaminaciones, si bien la pandemia está dando muestras de un cierto enlentecimiento en el viejo continente.
De esta forma el demócrata logra ampliar su ventaja sobre Donald Trump, quedándose con un estado que hasta ahora había sido un bastión republicano.
El día después de que se declarara la victoria de Joe Biden, Donald Trump prometió impugnar los resultados en los tribunales exponiendo un fraude a gran escala. El problema para el presidente en ejercicio es que sus abogados no pueden probar el fraude electoral que dicen haber descubierto.
Con la victoria del candidato demócrata en los Estados Unidos, muchos esperan que el futuro mandatario revierta la dura política migratoria, de “tolerancia cero”, impulsada por Donald Trump.
“Estos documentos registran el propósito deliberado de los funcionarios estadounidenses de socavar la capacidad de gobernar de Allende y derribarlo”, explicó Peter Kornbluh, analista senior encargado de Chile en la organización.
El gran perdedor de esta elección donde el triunfador formal ha sido Biden, es Estados unidos y su pueblo.
El triunfo en Pensilvania convierte a Joe Biden en el próximo presidente de Estados Unidos.
Más tranquilos están en el comando de Joe Biden, donde explicaron que los resultados en Arizona podrían tardar y que el margen entre los dos candidatos podría apretarse. Pese a esto, están confiados en la victoria del demócrata.
Este jueves se conocerá el nombre del próximo presidente de Estados Unidos y el candidato demócrata sacó ventaja al ganar en estados claves. Su contraparte, Donald Trump, insistió en un fraude electoral e inició acciones judiciales por el recuento de votos.
Ante la ventaja de Biden en varios estados claves, el actual presidente Donald Trump ha acusado un fraude electoral, incluso, acudió a la Justicia para suspender el conteo de votos en Michigan, donde el candidato demócrata lleva ventaja.
De hecho, se espera que hoy, el candidato demócrata realice una conferencia de prensa, en donde, se especula, podría asumir su victoria.
Biden obtiene, hasta ahora, un 49,4 por ciento de los votos, mientas que Trump cuenta con un 49, por ciento. Esto, con un 95 por ciento de los votos escrutados.
El actual presidente y candidato republicano afirmó durante la madrugada de este miércoles haber ganado las elecciones; pese a que el conteo sigue en marcha y faltando estados claves, ya advirtió que acudirá a la Corte Suprema para disputar el proceso electoral.
Si bien el resultado de la elección presidencial estadounidense es predecible en la mayoría de los 50 estados del país en los que cada partido tiene una base electoral que estable, existen, en cambio, una decena de estados llamados ‘swing states’ o pendulares, en donde la diferencia electoral entre republicanos y demócratas es menor al 5%, según los sondeos. Biden y Trump concentraron sus fuerzas en estos estados bisagra para convencer a los indecisos.
En sus últimos días de campaña, Donald Trump y Joe Biden visitaron Florida, un estado clave que podría inclinar la votación. Las intenciones de voto siguen siendo cercanas, y ambos partidos compiten por los votos de la gran comunidad hispana. Para contrarrestar el voto cubano, tradicionalmente arraigado en el lado republicano, los demócratas cuentan con la gran comunidad puertorriqueña.