“El estrecho de Ormuz jamás volverá a ser como era, especialmente para Estados Unidos e Israel”, advirtió el comando naval de la Fuerza Revolucionaria en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Las autoridades iraníes advirtieron que el paso marítimo ha cambiado su estatus de forma permanente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, y que ningún país podrá transitarlo sin permiso de Teherán.
Una coalición global, liderada originalmente por potencias europeas y Japón, suma nuevos adherentes para garantizar el tránsito seguro en el paso estratégico, marcando distancia de la ofensiva directa de Donald Trump.
El canciller Abbas Araqchi afirmó que no existe diálogo formal con Washington, pese a contactos indirectos, y descartó un alto el fuego inmediato, en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz y nuevas advertencias de Donald Trump.
La medida, condicionada al éxito de las negociaciones en curso, reduce la tensión en Medio Oriente y provoca una fuerte caída del precio del petróleo, que retrocede tras semanas de escalada.
Irán ataca bases clave y advierte con destruir plantas de desalinización en el Golfo si Trump cumple su amenaza de bombardear centrales eléctricas en 48 horas.
El mandatario endureció su postura en la plataforma Truth Social, asegurando que la ofensiva “Furia Épica” va adelantada a los plazos previstos y exigiendo el fin del bloqueo naval bajo amenaza de destruir la infraestructura energética iraní.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó la destrucción de bases subterráneas y radares costeros, mermando la capacidad de Teherán para interceptar el tráfico marítimo tras dos semanas de la ofensiva “Furia Épica”.
El mandatario estadounidense emplazó directamente al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer. Este último, anunció que está trabajando en un plan “viable” con otros países, pero que no se dejará arrastrar a la guerra contra Irán.
A dos semanas del inicio de la operación “Furia Épica”, el mandatario estadounidense asegura que la capacidad militar iraní ha sido reducida drásticamente y condiciona cualquier acuerdo a la rendición total y el fin del programa nuclear.
Trump asegura que Irán está derrotado, pero Teherán amenaza con destruir centros petroleros vinculados a EE. UU. si atacan la isla de Jark. Ormuz bajo máxima tensión.
Las autoridades de Irak anunciaron este jueves la suspensión total de operaciones en puertos petroleros a causa del conflicto en Oriente Próximo, desatado por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Desde Chipre, el presidente francés indicó que prepara una misión internacional para permitir el flujo de petróleo y gas, en el marco de un importante despliegue militar francés en torno al conflicto en Oriente Medio.
A bordo del Air Force One, el mandatario estadounidense endureció su postura tras la cumbre en Miami, asegurando que el ejército de Teherán es “inexistente” y que la ofensiva continuará hasta lograr un cambio de mando definitivo en el país persa.
Pese al anuncio de desescalada de Teherán, el mandatario estadounidense endureció su discurso desde la cumbre “Escudo de las Américas”, asegurando que la Armada iraní ha sido neutralizada y que no detendrá la ofensiva hasta lograr una “rendición”.
El gobierno provisional de Teherán anunció la suspensión de ataques con misiles y drones hacia países del Golfo, aunque advirtió que mantendrá su capacidad de respuesta ante cualquier nueva agresión externa.
Desde el Líbano hasta el Cáucaso y el Golfo, el conflicto bélico en Medio Oriente amenaza el comercio global, la energía y la estabilidad financiera, elevando el riesgo de una desequilibrio internacional prolongado.