La reapertura del estrecho de Ormuz redujo la presión sobre el precio del petróleo y mejoró las expectativas económicas. No obstante, especialistas advierten que el escenario sigue sujeto a riesgos geopolíticos.
Los presidentes de Estados Unidos y de Irán firmaron un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, mediante el cual Teherán se compromete a diluir su uranio enriquecido a cambio del levantamiento de las sanciones en su contra.
El instituto emisor advirtió que la incertidumbre sigue elevada por la situación en Medio Oriente, pero destacó la resiliencia de la economía global y elevó su estimación para el precio del cobre.
El ministro de Hacienda adelantó que “en el próximo decreto” el diésel debería registrar una disminución cercana a los $110 por litro, mientras que con las bencinas afirmó que la baja “será algo similar”.
Si bien los detalles del documento final del acuerdo entre Estados Unidos e Irán no ha sido divulgados, su anuncio altera por completo el desarrollo de la cumbre del G7 en Evian.
Trascendió que el acuerdo contempla la reapertura del estrecho de Ormuz. La comunidad internacional celebra el anuncio y se derrumba el precio del petróleo.
Mediadores agilizan las tratativas entre Washington y Teherán para abrir el estrecho de Ormuz, pero las filtraciones exponen versiones encontradas sobre el programa nuclear y las sanciones.
Mientras persisten los ataques en el estrecho de Ormuz y Líbano, el mandatario estadounidense afirmó haber obtenido garantías de Teherán en medio del endurecimiento de las condiciones de paz.
El secretario de Estado estadounidense y la cancillería de Teherán confirman un fuerte acercamiento en las negociaciones para firmar un memorando de paz de 14 puntos.
Teherán defendió su plan de 14 puntos para terminar la guerra y acusó a Washington de obstaculizar el diálogo, en medio de tensiones por el estrecho de Ormuz y el estancamiento de las negociaciones.
Estados Unidos e Irán mantienen posiciones irreconciliables tras el rechazo tajante de Trump a las condiciones planteadas por Teherán, que exige el fin de las hostilidades y el levantamiento de sanciones para avanzar en un acuerdo de paz.
Teherán desconfía de la propuesta de paz del presidente estadounidense, Donald Trump, luego de la neutralización de dos buques iraníes y las constantes violaciones al alto el fuego en los frentes de Ormuz y Líbano.
El precio del petróleo ha subido considerablemente desde el bloqueo del estrecho de Ormuz. Y, según algunos analistas, la subida podría continuar hasta alcanzar los 250 dólares por barril.
El mandatario sostuvo que EE.UU. ya había ganado militarmente, evitó confirmar violaciones a la tregua y minimizó ataques iraníes, mientras defendió la operación en Ormuz y relativizó el estado del programa nuclear de Irán.
La Guardia Revolucionaria afirmó que el presidente de EE. UU. carece de margen de maniobra ante el impacto económico del bloqueo naval, mientras se analiza una propuesta de paz de dos fases.
El conflicto entre Irán, Israel y EE.UU. acelera el quiebre del orden en Medio Oriente, expone la fragilidad del comercio energético global y redefine alianzas, dando paso a un escenario multipolar marcado por la inestabilidad.
Donald Trump ordenó preparar un bloqueo naval prolongado contra Irán, apostando por la presión económica sobre sus exportaciones de petróleo como alternativa a nuevos bombardeos o una retirada del conflicto.