Tras el colapso de las negociaciones, Washington advierte una intervención militar en el paso marítimo. Especialistas
Tras el fracaso de las negociaciones en Islamabad, la incertidumbre rodea la tregua en Oriente Medio, mientras Estados Unidos e Irán se culpan mutuamente por la falta de acuerdos.
El Presidente Trump anunció una misión para despejar aguas internacionales, pero Teherán forzó el repliegue de un destructor bajo amenaza de romper los diálogos en Pakistán.
Si bien el anuncio de una tregua de dos semanas suspende momentáneamente la escalada, la factura de más de cinco semanas de guerra contra Irán ya asciende a varias decenas de miles de millones de dólares para Estados Unidos.
El analista internacional sostuvo que el pacto prioriza condiciones iraníes y deja a Estados Unidos con escaso margen político y estratégico. Así, destacó que la potencia norteamericana ha sufrido el deterioro de sus aliados tradicionales.
Washington y Teherán pactaron un alto el fuego de dos semanas antes de que expirara el plazo fijado por Trump para destruir al país, con la República Islámica dispuesta a reabrir temporalmente el vital estrecho de Ormuz y a negociar.
El analista sostuvo que el liderazgo del presidente estadounidense podría quedar en entredicho. Además, sostuvo que el desenlace de la eventual ofensiva de EE.UU. marcará un quiebre global, con mayores efectos en el alza del petróleo.
El presidente estadounidense advirtió al régimen iraní a horas de que expire el plazo que el mandatario fijó para la reapertura del estrecho de Ormuz. De visita en Hungría, el vicepresidente JD Vance aseguró que “habrá muchas negociaciones”.
“El estrecho de Ormuz jamás volverá a ser como era, especialmente para Estados Unidos e Israel”, advirtió el comando naval de la Fuerza Revolucionaria en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Las autoridades iraníes advirtieron que el paso marítimo ha cambiado su estatus de forma permanente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, y que ningún país podrá transitarlo sin permiso de Teherán.
Una coalición global, liderada originalmente por potencias europeas y Japón, suma nuevos adherentes para garantizar el tránsito seguro en el paso estratégico, marcando distancia de la ofensiva directa de Donald Trump.
El canciller Abbas Araqchi afirmó que no existe diálogo formal con Washington, pese a contactos indirectos, y descartó un alto el fuego inmediato, en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz y nuevas advertencias de Donald Trump.
La medida, condicionada al éxito de las negociaciones en curso, reduce la tensión en Medio Oriente y provoca una fuerte caída del precio del petróleo, que retrocede tras semanas de escalada.
Irán ataca bases clave y advierte con destruir plantas de desalinización en el Golfo si Trump cumple su amenaza de bombardear centrales eléctricas en 48 horas.
El mandatario endureció su postura en la plataforma Truth Social, asegurando que la ofensiva “Furia Épica” va adelantada a los plazos previstos y exigiendo el fin del bloqueo naval bajo amenaza de destruir la infraestructura energética iraní.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó la destrucción de bases subterráneas y radares costeros, mermando la capacidad de Teherán para interceptar el tráfico marítimo tras dos semanas de la ofensiva “Furia Épica”.
El mandatario estadounidense emplazó directamente al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer. Este último, anunció que está trabajando en un plan “viable” con otros países, pero que no se dejará arrastrar a la guerra contra Irán.