Teherán defendió su plan de 14 puntos para terminar la guerra y acusó a Washington de obstaculizar el diálogo, en medio de tensiones por el estrecho de Ormuz y el estancamiento de las negociaciones.
Estados Unidos e Irán mantienen posiciones irreconciliables tras el rechazo tajante de Trump a las condiciones planteadas por Teherán, que exige el fin de las hostilidades y el levantamiento de sanciones para avanzar en un acuerdo de paz.
Teherán desconfía de la propuesta de paz del presidente estadounidense, Donald Trump, luego de la neutralización de dos buques iraníes y las constantes violaciones al alto el fuego en los frentes de Ormuz y Líbano.
El precio del petróleo ha subido considerablemente desde el bloqueo del estrecho de Ormuz. Y, según algunos analistas, la subida podría continuar hasta alcanzar los 250 dólares por barril.
El mandatario sostuvo que EE.UU. ya había ganado militarmente, evitó confirmar violaciones a la tregua y minimizó ataques iraníes, mientras defendió la operación en Ormuz y relativizó el estado del programa nuclear de Irán.
La Guardia Revolucionaria afirmó que el presidente de EE. UU. carece de margen de maniobra ante el impacto económico del bloqueo naval, mientras se analiza una propuesta de paz de dos fases.
El conflicto entre Irán, Israel y EE.UU. acelera el quiebre del orden en Medio Oriente, expone la fragilidad del comercio energético global y redefine alianzas, dando paso a un escenario multipolar marcado por la inestabilidad.
Donald Trump ordenó preparar un bloqueo naval prolongado contra Irán, apostando por la presión económica sobre sus exportaciones de petróleo como alternativa a nuevos bombardeos o una retirada del conflicto.
La monarquía indicó que se retirará el 1 de mayo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, pues no desea verse “sometido a cuotas” cuando la situación del estrecho de Ormuz “vuelva a la normalidad”.
El presidente Donald Trump prorrogó indefinidamente este martes la tregua con Irán para, según él, dar más tiempo a las negociaciones de paz, mientras Teherán siguió amenazando a sus vecinos del Golfo.
Mientras se esperan negociaciones para mañana en Pakistán, el analista internacional aseguró que Washington tuvo “un error de cálculo” al iniciar el conflicto y que está perdiendo más en términos de capital político.
“El estrecho debe ser reabierto a la navegación normal. Esto va en el interés de todos”, aseveró Xi Jinping durante una conversación telefónica con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán.
El presidente de EE.UU. advirtió que atacará infraestructura civil si la reunión en Pakistán fracasa, exigiendo la reapertura de Ormuz y la entrega total del uranio enriquecido.
Teherán clausura el paso estratégico apenas horas después de su reapertura, acusando a Washington de actos de “piratería” y de mantener el asedio sobre sus puertos comerciales.
El canciller iraní declaró que el paso permanecerá abierto durante la tregua. El presidente Donald Trump celebró la noticia pero afirmó que el bloqueo de EE.UU. a puertos iraníes seguirá hasta que haya un acuerdo.
El analista advirtió que el gesto podría leerse como un alineamiento en medio de un escenario geopolítico complejo. Por ello, llamó al Gobierno a aclarar los alcances de su política exterior y de defensa.
El fracaso de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, junto con el anuncio del bloqueo del estrecho de Ormuz y los puertos iraníes, han llevado al precio del petróleo a rebasar de nuevo los 100 dólares por barril.