El académico advirtió que, mientras la atención internacional se concentra en Gaza, en Cisjordania se consolida un proceso sistemático de desplazamiento forzado, expansión de asentamientos ilegales y vulneración permanente del derecho internacional.
La sexta reunión en menos de un año entre ambos líderes busca destrabar el frágil alto el fuego en la Franja, pero la agenda está marcada por dos amenazas mayores para Israel: las crecientes tensiones con Turquía y la capacidad nuclear de Irán.
Dos meses después del acuerdo inicial, la Franja sigue sumida en la devastación y la crisis humanitaria extrema. Al mismo tiempo, la política israelí apunta a la anexión de Cisjordania y a una posible confrontación regional.
La población civil palestina enfrenta un invierno devastador con hambre, hipotermia y un sistema sanitario destruido, en medio de lo que organizaciones internacionales califican de acciones genocidas.
Mientras se reanudan las negociaciones por la reconstrucción del enclave y el desarme del grupo, la violencia se recrudece en Cisjordania. Las posiciones sobre el control de la Franja siguen irreconciliables, ensombreciendo la frágil tregua.
La guerra civil en el país africano alcanza niveles atroces. Decenas de miles de muertos, millones de desplazados y denuncias de genocidio en Darfur. En medio del silencio internacional, la nación se hunde en una tragedia ignorada por el mundo.
En el marco del consejo de gabinete, el Mandatario se refirió al conflicto sin aludir al expresidente estadounidense, quien se ha atribuido el mérito por las negociaciones. Además, destacó la acogida en Chile de víctimas de la crisis humanitaria.
Avanzan las negociaciones del acuerdo entre Israel y Hamás con la mira del presidente estadounidense puesta en el Premio Nobel. Mientras, en Gaza, la devastación y la desconfianza hacen que el fin del conflicto aún parezca un espejismo.
La interceptación israelí de la misión humanitaria en aguas internacionales, que incluyó la detención de dos chilenas, fue calificada por expertos y organizaciones de derechos humanos como una violación grave al derecho internacional.
Según expertos, la iniciativa busca desarticular la resistencia palestina, legitimar la ocupación y justificar la continuidad del genocidio. Además, apuntaría a los intereses estratégicos de Washington y Tel Aviv más que a la solución del conflicto.
En conversación con nuestro medio la diputada sueca de padres chilenos, indicó que la ayuda humanitaria es un derecho básico que cada uno de los civiles tiene, “independiente del país o bando”.
Ante un salón semivacío, el primer ministro israelí defendió su ofensiva en Gaza, rechazó la solución de dos Estados, contradijo los informes que alertan de hambruna y negó que el 80% de las muertes en el enclave son de civiles.
Los líderes mundiales se encuentran reunidos para hacer frente a los desafíos de la humanidad. Dentro de ellos, se encuentra la cuestión Palestina. Mientras casi 160 países reconocen al Estado palestino, el poder de veto de EEUU sigue prevaleciendo.
En el marco de la Asamblea General de la ONU, cada vez más naciones se suman a este gesto político y diplomático que, en medio de los ataques incesantes de Israel, queda atrapado en un sistema internacional incapaz de detener un genocidio.
En entrevista con Radioanálisis, el académico analizó el conflicto palestino-israelí como un paradigma global, cuestionó el rol de los medios y propuso una lectura anticolonial para la situación en Gaza.
La medida deja a un millón de personas atrapadas en una crisis humanitaria extrema, mientras que el ataque a negociadores en Doha, la capital de Catar, paraliza por completo las conversaciones de paz y supone una escalada sin precedentes.
Las tropas israelíes buscan a Hamás entre una población atrapada por el hambre y los bombardeos. A su vez, en Jerusalén, Netanyahu apuesta por una escalada sin precedentes: moviliza a 60 mil reservistas, pese a las advertencias del Ejército.