La cinta del director británico sitúa su trama en los meses previos al golpe de 1973 y, desde la ficción, vuelve a poner en el centro el rol de la inteligencia estadounidense en Chile.
Con la temporada de premios llegando a su cierre, críticos de cine revisan las películas que lideran la carrera, las disputas aún abiertas y las sorpresas que podrían marcar la próxima edición de los premios de la Academia.
Para los expertos, no solo se trata de uno de los filmes más importantes de la carrera del director estadounidense. Además, a cinco décadas de su estreno, ya se configura como una de las cintas de culto más transversales del cine de suspenso.
Amigo de Martin Scorsese, hincha de San Lorenzo y asiduo lector de Dostoievski. Durante los últimos años, el jesuita se alzó desde el Vaticano como una figura refrescante, cercana, progresista y profundamente vinculada con el mundo popular.
En 1988, el cineasta norteamericano estrenó su propia versión de Jesús. Una que figura entre las grandes cintas de cine religioso y que, sin embargo, fue víctima de críticas, censura e incluso un atentado concertado por católicos integristas.
La cinta, dirigida por el brasileño Walter Salles, se posicionó como la representante de Sudamérica en los premios Oscar de este año. Esto, con una historia que remueve las heridas de las dictaduras que azotaron al sur del continente.
La película dirigida por Sean Baker y protagonizada por Mikey Madison se configuró como una de las propuestas más llamativas de esta temporada. Tanto así, que ya se coronó como la ganadora del premio más famoso del cine mundial.