El subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende, defendió la medida como una revisión para una implementación que “realmente proteja a las personas”, mientras la diputada Ana María Gazmuri acusó que la decisión “debilita la protección a víctimas”.
Un estudio elaborado por la Dirección del Trabajo expone una detallada caracterización de los fenómenos de acoso laboral, sexual y de la violencia en el ámbito laboral, en el marco de la implementación de la Ley Karin.
El exsubsecretario se centró en lo que su defensa considera contradicciones en los testimonios de los funcionarios de gobierno que conocieron la denuncia de una mujer de 32 años antes de que se formalizaran las acusaciones.
Desde la DT reconocieron que la normativa busca generar un cambio social, pero señalaron como desafío futuro el fortalecimiento de la parte preventiva, junto con la necesidad de difundir con mayor claridad qué constituye acoso laboral y que no.
A un año de su entrada en vigencia, la Ley Karin ha canalizado más de 10 mil solicitudes de Atención Psicológica Temprana en Mutual de Seguridad. El 81,4% de los casos corresponde a eventuales situaciones de acoso laboral.
Por estos días, el destacado actor nacional se encuentra ad portas de estrenar “Ni en broma”, una obra pensada para presentarse en diversos sitios de trabajo y que tiene como objetivo educar sobre las implicancias y alcances de la Ley Karin.
La necesidad de ampliar la cobertura de la legislación a sectores desprotegidos, así como mejorar los protocolos ante casos de violencia y abuso en el trabajo, es parte de las conclusiones del estudio sobre implementación del Convenio 190 de la OIT.
El 50% de las denuncias involucran a grandes empresas, el 19% a pequeñas, el 18% a medianas y el 10% a microempresas.
El estudio busca establecer un contexto y dar herramientas para la prevención de la violencia y acoso en los entornos laborales.
El tratado busca establecer una política nacional que prevenga accidentes y daños para la salud de los empleados que sean consecuencia del trabajo. A su vez, las autoridades hicieron un breve balance de la implementación de la Ley Karin.
El documento aporta medidas y modelos de protocolos para avanzar hacia espacios de trabajo equitativos. Además, entrega un lineamiento de acción para que personas y empresas puedan enfrentar casos de hostigamiento laboral y sexual.
Si bien desde el sindicalismo y expertos valoran la iniciativa por sus avances en prevención, también apuntan que hay aspectos en los que hay que profundizar, los que serán retos para su aplicación, para la sociedad y para una futura legislación.
De acuerdo a la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, la normativa “se encuentra en su proceso habitual de revisión para la toma de razón, el cual se volverá a ingresar a la brevedad para que las empresas hagan la adecuación necesaria”.
La vicepresidenta de la Mujer y Equidad de Género de la CUT afirmó respecto del estudio realizado junto a la Mutual de Seguridad que “hay un reconocimiento a que la violencia y el acoso en el mundo laboral afecta principalmente a las mujeres”.
La iniciativa busca llenar los vacíos en la legislación y contempla la designación de un delegado de prevención con fuero para recibir denuncias y facilitar el acompañamiento sicológico de la víctima.