El mandatario ruso reafirmó el respaldo histórico de Moscú a La Habana y destacó el carácter “especial” de la relación bilateral, mientras el canciller Bruno Rodríguez agradeció el apoyo frente al bloqueo y al cerco energético que afectan a la isla.
Las partes destacaron avances técnicos para supervisar un eventual alto el fuego, pero reconocieron que las diferencias políticas y territoriales siguen sin resolverse. No se fijó fecha para una nueva ronda de negociaciones.
El analista internacional proyectó la próxima reunión de abril entre Estados Unidos y China como crucial tanto para Europa como para la guerra entre Rusia y Ucrania y el conflicto en el medio oriente.
La suspensión del combustible para aerolíneas en Cuba se suma a una severa crisis energética, en medio del endurecimiento del bloqueo de Estados Unidos. En tanto, Rusia y México exploran mecanismos de ayuda para la isla.
En conversación con Radio Universidad de Chile, el analista internacional, Mladen Yopo alertó que la expiración del tratado nuclear entre EE.UU. y Rusia ocurre “en el peor momento posible”, profundiza una dinámica armamentista global.
El contacto al máximo nivel se reactivará en el marco de los esfuerzos diplomáticos por la guerra en Ucrania y será conducido por el Mando Europeo del Ejército estadounidense. El objetivo es evitar errores de cálculo y una escalada no intencionada.
El último instrumento vigente expiró a la medianoche, dejando a ambas potencias sin obligaciones legales para limitar sus arsenales estratégicos. La situación genera preocupación internacional.
En Abu Dabi, Kiev, Moscú y Washington negocian el fin de la guerra bajo el plan de Trump, con el futuro del Donbás y la crisis energética como ejes centrales.
Mientras la atención mundial se desplaza a otros conflictos, Rusia intensifica sus ataques sobre el territorio ucraniano. La crisis energética, el desgaste y las tensiones entre aliados abren una peligrosa ventana de oportunidad para el Kremlin.
Detrás del discurso de seguridad y liderazgo global, el presidente de EEUU apuesta por una guerra silenciosa: controlar el mercado energético para condicionar a Rusia, China y la OPEP, y fortalecer su posición política interna, pero a un alto riesgo.
El Ministerio de Exteriores de Rusia calificó los ataques aéreos de Estados Unidos como un acto de “agresión armada” bajo justificaciones “insostenibles”, exigiendo evitar la escalada, pero sin pronunciarse de forma directa sobre Maduro.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, confirmó que su encuentro en Florida con su homólogo estadounidense, Donald Trump, tuvo “resultados significativos” y anunció que sus respectivos equipos mantendrán una reunión la próxima semana.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que su país ha recibido un “apoyo abrumador” del Consejo de Seguridad reunido de urgencia en medio de la escalada de tensiones entre Caracas y Washington.
El general Fanil Sarvarov, jefe de la Dirección de Entrenamiento Operacional del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, murió este lunes debido a la gravedad de las heridas causadas por la explosión de un coche bomba en Moscú.
La guerra entre ambos países tensiona al límite a Bruselas. El apoyo financiero a Kiev, el temor al Kremlin y el desgaste social por la deuda y los recortes profundizan las divisiones internas de un bloque que enfrenta su mayor prueba de cohesión.
Desde el inicio de la reanudación del diálogo directo con la Casa Blanca, el Kremlin persigue este objetivo: desvincular la guerra en Ucrania de la normalización de sus relaciones con Washington.
La redefinición de la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump generó críticas en Europa por la “amenaza de injerencia” y alarma en América Latina por revivir explícitamente la Doctrina Monroe y la lógica de la Guerra Fría.