El encuentro tiene como objetivo encontrar formas de poner fin a la guerra en Europa, pero sobre todo se tratará de renovar el vínculo entre Kiev y Washington, tras el desastroso altercado entre los líderes de los dos países en la Casa Blanca.
La decisión, anunciada por el ministro de las Fuerzas Armadas, Sébastien Lecornu, se da en medio del cambio de posición del gobierno de Estados Unidos, que se provocó con la llegada de Donald Trump.
En medio de los acercamientos de Estados Unidos con Rusia, el mandatario acusó a este último país de convertir el conflicto ucraniano “en un conflicto global”. Además, advirtió que los aranceles de Trump podrían afectar a los europeos en el futuro.
Pese al altercado en Washington, Kiev dijo estar listo para firmar “en cualquier momento” el acuerdo que permitiría la explotación de sus recursos naturales por parte de la potencia norteamericana.
Macron explicó en declaraciones al diario “Le Figaro” que sería una “tregua aérea, marítima y sobre las infraestructuras energéticas” por ambas partes.
“Jamás pensé que íbamos a ver Estados Unidos del lado de los rusos” señaló la directora del Centro de Estudios Europeos de la U. De Concepción, quien analizó las horas posteriores a la agresiva reunión entre Trump y Zelenski en la Casa Blanca.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, criticó a los líderes del Viejo Continente “que siguen abogando por el apoyo al loco líder del régimen nazi, que ha perdido el contacto con la realidad”.
Este sábado y luego del insólito altercado en la Casa Blanca, el líder estadounidense insistió en que su par de Ucrania no está interesado “en lograr la paz” sino en criticar al líder ruso, Vladimir Putin.
El presidente de EE.UU. le acusa de “estar jugando con la III Guerra Mundial” y le exigió que firme un alto el fuego con Rusia, mientras que el líder ucraniano insiste en garantías de seguridad y reitera como culpable a Moscú por invadir el país.
La votación ha salido adelante con diez votos a favor, cero en contra y cinco abstenciones (Reino Unido, Francia, Dinamarca, Grecia y Eslovenia). Es la primera vez que este organismo alcanza una decisión conjunta frente a este tema.
Tres años después del conflicto militar iniciado tras la invasión ordenada por Vladimir Putin, Estados Unidos y Rusia inician un acercamiento que podría darle un final político pero con una incierta redefinición del destino de Ucrania.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró este domingo que está dispuesto a abandonar el cargo si ello conlleva la paz en Ucrania o la incorporación del país a la OTAN.
El politólogo argentino señaló que Zelenski “debió haber actuado de una manera racional, como lo han hecho otros gobiernos pasados, entendiendo que no podía ser la puerta de entrada de la OTAN para un ataque en contra de Rusia”.
A cambio de apoyo ante Moscú, Estados Unidos exige el 50% de los beneficios de Ucrania por la extracción de sus recursos o la venta de licencias a terceros países que quieran hacerlo, además de un derecho a veto sobre dichas naciones.
Los jefes de la diplomacia de Estados Unidos y Rusia se reunieron el martes 18 de febrero en Riad (Arabia Saudita). Es la primera vez que se ven las caras desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Dimitri Peskov dijo que la reunión en Riad entre delegaciones de EE.UU. y Rusia busca restaurar sus relaciones y discutir un posible acuerdo sobre Ucrania. Volodimir Zelenski declaró que Ucrania no reconocerá ninguna conclusión sin su participación.
La analista internacional analizó el complejo escenario geopolítico que se vive luego de los acercamientos que han esbozado Rusia y Estados Unidos, sin incluir al llamado Viejo Continente.