El país de Asía Oriental vuelve a posicionarse en el centro de la atención internacional, esta vez no solo por sus actividades militares, sino también por el fortalecimiento de su alianza con el Kremlin, en un contexto global convulso.
En la conmemoración de los 80 años de la rendición de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, el mandatario ruso aseguró que “Rusia siempre ha sido y seguirá siendo una barrera indestructible para el nazismo”.
Para el presidente ucraniano, la tregua del 8 al 10 de mayo es “un gesto teatral” ante la visita de dirigentes a Moscú por los 80 años del triunfo de la URSS contra Hitler. Kiev pide un “alto el fuego total” como requisito a toda negociación.
El presidente ruso, Vladimir Putin, agradeció al ejército norcoreano por tomar “parte activa” en la contraofensiva en Kursk. “Confiamos en que las relaciones de amistad entre nuestros países continuarán desarrollándose con éxito”, declaró el Kremlin.
Para el presidente de Estados Unidos, el país liderado por Volodimir Zelenski tendrá que resignarse a perder la península. Así, expresó confianza respecto a que Vladímir Putin acepte los términos que le plantea en la negociación.
El presidente de Estados Unidos declaró que el bombardeo “no era necesario” y llega “en muy mal momento”, dada las conversaciones de paz encabezadas por Washington que buscan un alto el fuego entre las partes.
Horas antes, Trump volvió a cargar contra Zelenski por su oposición a reconocer la soberanía rusa sobre Crimea y le reprochó que si quería conservar la península debería haber luchado por ella hace once años.
El presidente de Estados Unidos expresó su molestia con su homólogo ruso, al mismo tiempo con el mandatario ucraniano. Por motivos diferentes, pero que le frustran en su intención de poner fin a tres años de conflicto entre Rusia y Ucrania.
El miembro de la Comisión Internacional de Investigación de la ONU para Ucrania, Pablo de Greiff, afirmó que el país liderado por Putin ha hecho un uso sistemático y generalizado de las desapariciones forzadas contra la población ucraniana.
Según los servicios de inteligencia, de tres a cinco años Rusia puede ser capaz de atacar al bloque. Por ello, los europeos se prepararán para eventuales amenazas. “Si Europa quiere evitar la guerra, debe prepararse para ella”, dijo Von der Leyen.
El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Próximo, Steve Witkoff, señaló que quedan “algunos detalles por pulir”, pero “eso comenzará el domingo en Yedá”.
Donald Trump anunció que este martes dialogará con Vladímir Putin sobre un acuerdo de paz en Ucrania. Según el mandatario, las negociaciones han avanzado y se discute la división de “ciertos activos”, incluyendo territorios y plantas energéticas.
“Ucrania lo ha aceptado y esperamos que Rusia también lo acepte. Nos reuniremos con ellos (los rusos) más tarde hoy y mañana y esperamos poder llegar a un acuerdo”, señaló el mandatario estadounidense.
El encuentro tiene como objetivo encontrar formas de poner fin a la guerra en Europa, pero sobre todo se tratará de renovar el vínculo entre Kiev y Washington, tras el desastroso altercado entre los líderes de los dos países en la Casa Blanca.
La decisión, anunciada por el ministro de las Fuerzas Armadas, Sébastien Lecornu, se da en medio del cambio de posición del gobierno de Estados Unidos, que se provocó con la llegada de Donald Trump.
En medio de los acercamientos de Estados Unidos con Rusia, el mandatario acusó a este último país de convertir el conflicto ucraniano “en un conflicto global”. Además, advirtió que los aranceles de Trump podrían afectar a los europeos en el futuro.
Pese al altercado en Washington, Kiev dijo estar listo para firmar “en cualquier momento” el acuerdo que permitiría la explotación de sus recursos naturales por parte de la potencia norteamericana.