La tensión entre China y Japón alcanza su punto más crítico en décadas tras la decisión de Tokio de apoyar abiertamente a Taiwán. Pekín responde con presión militar, económica y diplomática, mientras EE.UU. observa y respalda discretamente.
Mientras Washington intensifica sus operaciones navales contra el narcotráfico cerca de costas venezolanas, Moscú responde con el envío de sistemas de defensa aérea avanzados y no descarta proveer misiles de largo alcance a Caracas.
En la reunión internacional solicitada por Estados Unidos, el representante ruso, Vasili Nebenzia, lamentó que se convocara para debatir las tensiones con Ucrania bajo el supuesto de preparativos de una agresión rusa.
Nebenzia acusó una exacerbación de la histeria infundada y además, perjudicial para la propia Ucrania y su economía.