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Año XI, 16 de diciembre de 2019

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Eutanasia en Chile: ¿Luz al final del túnel?

Pese a que desde el año 2004 se han presentado varios proyectos de ley, aún no existe la figura de la muerte asistida en el país. Este martes la Comisión de Salud de la Cámara Baja comienza una nueva discusión y otra posibilidad para oír a las personas que sufren enfermedades terminales o que padecen dolores insoportables, quienes han pedido que se les permitan morir dignamente.

Rodrigo Fuentes

  Domingo 5 de agosto 2018 18:34 hrs. 
eutanasia

A diferencia de otros temas de salud pública como el aborto, la eutanasia no es un asunto resuelto en casi ningún lugar del mundo. En la actualidad sólo Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Canadá, Colombia y algunos estados de Estados Unidos permiten este derecho o en algunos casos, el suicidio asistido a pacientes desahuciados que deseen morir o por los dolores insoportables que padecen.

En Chile, ambas posibilidades están prohibidas. La restricción se hace manifiesta en la Ley que regula los Derechos y Deberes del Paciente que data del 2012, y establece que “ningún rechazo a tratamientos podrá tener como objetivo la aceleración artificial de la muerte, la realización de prácticas eutanásicas o el auxilio al suicidio”.

Pese a lo tácito del artículo normativo, desde hace aproximadamente 15 años que se ha intentado legislar sobre la muerte asistida.

El próximo martes la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados votará por primera vez un proyecto de ley que busca legalizar la eutanasia en nuestro país.

Aún está fresco el recuerdo de Valentina Maureira, joven de 14 años que en el verano del 2015 pidió la eutanasia a la ex Presidenta Michelle Bachelet por padecer fibrosis quística y cuyo deceso se produjo en mayo del mismo año.

Su padre, Freddy Maureira, contó que durante la sesión que se realizó el pasado martes en la Comisión de Salud de la Cámara Baja, pidió a los diputados que se permita la Eutanasia y que no sean egoístas ya que, para él al final, el propio paciente junto con la familia decide sobre el procedimiento.

“Hay que hacer algo, imagínate que existe eutanasia por animales y los seres humanos donde estamos, entonces eso molesta y duele. Nosotros como familia, padres y hermanos, estábamos de acuerdo con su decisión, por eso estaría bueno que se hiciera la ley, y como te digo, la familia delibera, no los diputados ni senadores, la familia, 18 millones de chilenos podrán tomar la decisión, que es muy dura, lo viví en carne propia, por eso respeto la decisión que tomen ellos”, subrayó.

El proyecto genera división en el oficialismo donde algunos parlamentarios de RN ya han manifestado su intención de apoyar la iniciativa, a diferencia de los de la UDI, quienes se han opuesto a generar cualquier tipo de discusión al respecto.

El presidente de dicha comisión, el socialista Juan Luis Castro, adelantó un escenario favorable, ya que solo se necesitan los votos de la oposición para que por primera vez en la historia democrática del país se vote en primer trámite la idea de legislar.

“Vamos a tener una votación dividida, pero con una mayoría clara de apoyo a la idea de legislar en materia de eutanasia. Esto habla de la madurez de la ciudadanía que ha permitido que los parlamentarios coloquen sobre la mesa el fin de la vida, una muerte digna, como temas que requieren una mejor reglamentación. De qué manera una persona puede estipular el fin a su vida bajo condiciones extremas como un dolor crónico intratable o una enfermedad terminal”, afirmó.

El proyecto que tendrá esta nueva oportunidad fue presentado en 2014 por el diputado del Partido Liberal, Vlado Mirosevic.

Según la moción, la eutanasia se podrá pedir en dos causales: personas mayores de edad en estado terminal o que tengan un sufrimiento “constante e insoportable” producto de una patología, lesión o condición incurable. Donde el diagnóstico deberá ser analizado por al menos dos médicos, estar el paciente “en pleno uso de sus facultades mentales” al momento de la solicitud y manifestar libremente su decisión, sin recibir presiones.

La opinión entre los doctores es diversa. Si bien el Colegio Médico no tiene una postura oficial frente al tema, su presidenta, Izkia Siches, asegura que es necesario legislar.

El especialista e investigador del centro de Bioética de la Universidad Central, Miguel Kottow, defiende condiciones distintas para realizar una eutanasia. Para él no necesariamente un paciente debería tener una enfermedad terminal, basta con que tenga un dolor crónico insufrible.

“Ni usted ni yo ni nadie puede determinar eso por otro, de manera que, si alguien decide que su vida a perdido sentido, le está causando sufrimientos intolerables o intratables, no solamente está en su derecho, sino que también es parte de decidir cerrarla, por eso, por ejemplo, el suicidio ya no es penado en ningún lugar, es una decisión autónoma que nadie puede discutir ni nadie puede castigar”, argumentó.

La incertidumbre sobre esta materia dejó a doctores, pacientes y seres queridos sin protección durante mucho tiempo en nuestro país. Y este proyecto de ley permite despejar las dudas sobre una práctica no reglamentada cuya persecución penal ha arruinado la vida a defensores del derecho a morir dignamente.